Jueves, 16 de Febrero de 2012 16:00
Escrito por Ainí Martin Valero

Regla, La Habana (PD) Ernesto Francisco ha llevado una vida de perros. Su obsesión por escapar de la isla lo ha llevado a serios problemas de salud. Ernesto, que ahora tiene 25 años, ha sido llevado al psicólogo por su madre, quien considera que es enfermiza su obsesión por llegar a los Estados Unidos.
Cuando tenía 19 años, se lanzó a la mar en una embarcación rustica. Aquel intento se frustro ya que fue capturado por los guardafronteras. Después de ese vinieron 6 intentos más, todos frustrados.
La ofuscación de Ernesto lo llevó a un intento de suicidio el año pasado. Su madre lo encontró tirado en su cuarto después de haber tomado más de 30 tabletas de barbitúricos.
Me cuenta el joven que su vida "no tiene razón de ser en este país de mierda". "Somos diez en una casa pequeña, mi madre se rompe el lomo trabajando. A mí me dejaron excedente el año pasado. Quiero salir de aquí para trabajar duro en EU, vivir como los seres humanos y ayudar a mi familia. Aquí no tengo futuro, esto no cambiará nunca", comenta.
Pero Ernesto Francisco no tiene familiares en el exterior que lo reclamen, ni manera legal para viajar. Según él, necesita encontrar una novia extranjera para casarse y "escapar de esta pesadilla".
Como Ernesto otros jóvenes piensan en salir de la isla, para ver realizados sus sueños de prosperidad. Son poquísimos los que piensan quedarse en Cuba y luchar por los cambios necesarios.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Foto: Ainí Martín
Cartel que hace referencia a la enfermedad de Fidel Castro
Artículos recientes de Ainí Martin Valero :