Un año después de la funesta Primavera Negra y por iniciativa del ex presidente checo Václav Havel, se reunieron en el corazón de Europa varios ex presidentes, jefes de estado de Europa y América, ONGs, intelectuales, académicos, activistas de derechos humanos. En resumen, más de 120 organizaciones estuvieron representadas en la capital Checa.
El objetivo de esta reunión era en primer lugar, exigir al gobierno cubano que cumpla con “los acuerdos internacionales que ha suscrito” en materia del respeto a los derechos humanos y la democracia, como el firmado en la Cumbre Iberoamericana en Viña del Mar en 1996.
Hubo otros importantes acuerdos como la constitución de la “Red Internacional de Parlamentarios por la democracia en Cuba”, otra de Organizaciones no Gubernamentales y dos grupos de trabajo, el Presidencial en apoyo a la democracia en Cuba y el Regional Latinoamericano para abrir las puertas de las embajadas en La Habana al movimiento cívico cubano. Quizás la más significativa fue el acuerdo de “adopción internacional de presos políticos por parlamentarios y ONGs”.
Václav Havel junto con Mart Laar, (ex primer ministro de Estonia), Philip Dimitriv, (ex premier de Bulgaria) y Pavol Hrusovsky, (presidente del parlamento eslovaco), firmaron también un “llamamiento a las nuevas Democracias Europeas” y a los respectivos grupos de esos gobiernos como los denominados Visegrado y Vilnus, que mantienen el recuerdo del sufrimiento de sus pueblos bajo el yugo del antiguo régimen comunista a: 1- Oponerse abiertamente a las constantes violaciones de derechos humanos en Cuba. 2- Exigir la inmediata e incondicional liberación de todos los presos políticos en Cuba. 3- Que den instrucciones a sus embajadas en Cuba “para que cooperen dando ayuda y apoyo tanto a las organizaciones, como a las personas y familiares que trabajan para una transición pacífica”.
No todos estos acuerdos en este Memorandum de Praga se han cumplido como debe ser, otros no han mantenido el calor que en un inicio se les prestó. Si así fuera, se hubieran oído más voces de apoyo moral, por parte de todos los que participaron en este Memorándum y la muerte de Orlando Zapata no habría tenido razón de ser, pues este hombre sacrificó su preciosa vida para llamar la atención a un mundo que solo reacciona ante las tragedias.
En la palabra “todos” están incluidos los que pertenecen a los antiguos países del Este, “que sí saben lo que sucede en Cuba” pues sus vivencias fueron iguales a las nuestras, o las de las casi 60 organizaciones cubanas en el exilio que también firmaron. En cuanto a Latinoamérica, solo a Chile se le ha visto apoyar la causa de los cubanos.
Todo este preámbulo ha sido necesario para entender o “tratar de entender” bajo una nueva lógica lo sucedido con la liberación de los presos de conciencia de la Primavera Negra, porque… ¿Cuál es la lógica que hay que emplear para entender que por un lado se exige a un gobierno que cumpla los acuerdos firmados con respecto a los derechos humanos y por el otro lado se firman otros acuerdos para inducir a su vez a este gobierno a que cumpla dichos acuerdos y sin embargo no se cumplen ninguno por una parte y por lo otra ni siquiera a medias?
La situación del “destierro” a que han sido sometidos los ex prisioneros de la fatídica Primavera Negra, la protesta de 10 de ellos que exigen el status de refugiados políticos o permanecer en Madrid, la negativa de un ejecutivo que en mala hora representa a España a concederle esos derechos inscritos en la propia constitución española, el engaño, el menosprecio y la manipulación para aparecer como campeones de la democracia, lo único que ha mostrado al mundo lo bajo que caen algunos políticos cuando de intereses en metálico se trata.
Como en la antigua canción (Now) que en los momentos de la lucha por los derechos civiles en los EU se convirtió en un himno, “ahora” es el momento de solidarizarse con esos compatriotas en España, es el momento de exigir que se cumpla lo prometido por el gobierno cubano con los prisioneros que quedan en las cárceles en Cuba y de exigir también la liberación de estos sin condiciones.
Es por eso que utilizando de nuevo el Latín, bien pudiéramos decir a algunos olvidadizos que estuvieron en Praga, (hace ya casi 6 años en este mes en curso), “Memento Memorándum”, que traducido en buen castellano sería “Acuérdense del Memorándum”.