LAS 8,319 Y UNA 1 NOCHES
- Por Paulino Alfonso
- Publicado 7/10/2010
- Política
- No valorado
Paulino Alfonso
Periodista independiente. palest44@yahoo.com
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Lawton, La Habana, 7 de octubre de 2010, (PD) Scherezada empleó mil y una noches para convencer al Sha que lo amaba. En mi tierra hay un personaje a quien llamaré Schacasiano quien lleva 8319 y una noches, enfrascado en convencernos de lo “bueno” que es el castrismo.
Y créanme, que no ha sido por falta de creatividad, ya que este ha superado a la autora de Harry Potter. ¿Imposible? Calcule 160 discursos anuales por 52 años, divídalo entre 5 horas promedio y después me avisa.
Cristo amonestó en Mateo 7:16: “Por sus frutos los conoceréis”. Veamos pues extractos de algunos de sus cuentos (en cursiva):
La crítica a Mao Zedong, en 1966:“Los votos que hacía porque todos los hombres de esta Revolución, cuando por una ley biológica vayamos siendo incapaces de dirigir este país, sepamos dejar nuestro sitio a otros capaces de hacerlo mejor. Preferible será organizar un Consejo de Ancianos, donde se les escuche por sus experiencias adquiridas, se les oiga, pero de ninguna manera se les permita que lleven adelante sus caprichos cuando la chochera se haya apoderado de ellos”.
Saludo a los guerrilleros latinoamericanos, en 1967: "(...) nuestro Partido y nuestro pueblo apoyan moralmente a los heroicos combatientes guerrilleros de Venezuela, Nuestro saludo a los guerrilleros colombianos, a Fabio Vázquez del MLN y al magnífico combatiente y jefe guerrillero Marulanda”.
Pronóstico sobre la producción de leche, en 1967:“¡Medio millón de vacas crecen ya en este país, y otros muchos medios millones nacerán” en los próximos años y habrá algo más de un litro no solo para todos los niños, sino para todos los ciudadanos de este país que lo deseen, en fecha ciertamente no lejana”.
Supresión de la cuota de leche condensada, en 1967:“(...) deseamos referirnos a las protestas (...) relacionadas con el problema de los abastecimientos, y en lo fundamental con la supresión de la cuota de leche condensada a la población de la Ciudad de La Habana.”..., si hay un crédito se puede comprar un buldózer, o leche en polvo, una de las dos cosas. Y los que den su vuelta por el Malecón verán cuántas máquinas están entrando en este país; y lo más importante es eso”.
Inicio de la Ofensiva revolucionaria, en 1968: “En general, ¿vamos a hacer socialismo o vamos a hacer timbiriches? No se trata ni siquiera de la incidencia económica, a pesar de los evidentes resultados de todos estos negocios. ¿Hay algún timbirichero por ahí? ¿Lo van a entregar...? ¡Señores, no se hizo una revolución aquí para establecer el derecho al comercio!
Cosecha del Cordón de la Habana, en 1969: “Es decir que habrá en 1970 otra gran cosecha, respetable, de viandas y vegetales, en esta provincia. Baste decir que la provincia de La Habana producirá en viandas y vegetales en 1970 tanto como lo que producía todo el país antes de la Revolución”.
Inicio de la Zafra de los 10 millones, en 1969: “De los 10 millones de toneladas saldrán, en el futuro muchas más cosas. Tales como leche, huevos, pollos, cerdos, en forma de alimento animal (...) La caña será siempre uno de los renglones más importantes de la economía del país. (...) ¡Ah!, y lo haremos con la décima parte de los trabajadores que van a laborar en la zafra de 1970, (...) El machete lo guardaremos como glorioso recuerdo de dos cosas: las cargas mambisas y la de los cortadores de caña de los diez millones!”
Lamentación por el fracaso de la zafra de los 10 millones, en 1970: “Fuimos incapaces de librar la batalla simultánea, el esfuerzo para elevar la producción, y nuestro poder adquisitivo (...) esto se tradujo en descompensaciones en la economía en fin, en un acrecentamiento de nuestras dificultades (...) el enemigo usó mucho el argumento de que la zafra de los 10 millones traería estos problemas (...).hay descontento, hay irritaciones y tienen razón. Como ven, no tememos admitir cuándo los enemigos tienen razón.”
Qué manejo de la prosa, qué sublime apologética, qué dominio de la heurística y qué profética visión la de Schacasiano. Allah uj Akbar
Con estas dotes, hipnotizó a un judío periodista del Atlantic, que por un artículo es capaz de tomar el té con Adolfo Eichmann, y que bajo los efluvios del encantamiento, escribió loas y aleluyas a Shacasiano, a su camisa a cuadros y al mar de felicidad en que viven sus delfines en su acuario.
Por judíos como Jeffrey Goldberg y su amiga Julia Sweig, pondría un póster de Adolfo Hitler y cantaría la Horst Wessel Lied. Menos mal que existen Spielberg, Barenboim y Django Reinhardt para no hacerlo. Adonai Schma.
paulino.alfonso@yahoo.com
Y créanme, que no ha sido por falta de creatividad, ya que este ha superado a la autora de Harry Potter. ¿Imposible? Calcule 160 discursos anuales por 52 años, divídalo entre 5 horas promedio y después me avisa.
Cristo amonestó en Mateo 7:16: “Por sus frutos los conoceréis”. Veamos pues extractos de algunos de sus cuentos (en cursiva):
La crítica a Mao Zedong, en 1966:“Los votos que hacía porque todos los hombres de esta Revolución, cuando por una ley biológica vayamos siendo incapaces de dirigir este país, sepamos dejar nuestro sitio a otros capaces de hacerlo mejor. Preferible será organizar un Consejo de Ancianos, donde se les escuche por sus experiencias adquiridas, se les oiga, pero de ninguna manera se les permita que lleven adelante sus caprichos cuando la chochera se haya apoderado de ellos”.
Saludo a los guerrilleros latinoamericanos, en 1967: "(...) nuestro Partido y nuestro pueblo apoyan moralmente a los heroicos combatientes guerrilleros de Venezuela, Nuestro saludo a los guerrilleros colombianos, a Fabio Vázquez del MLN y al magnífico combatiente y jefe guerrillero Marulanda”.
Pronóstico sobre la producción de leche, en 1967:“¡Medio millón de vacas crecen ya en este país, y otros muchos medios millones nacerán” en los próximos años y habrá algo más de un litro no solo para todos los niños, sino para todos los ciudadanos de este país que lo deseen, en fecha ciertamente no lejana”.
Supresión de la cuota de leche condensada, en 1967:“(...) deseamos referirnos a las protestas (...) relacionadas con el problema de los abastecimientos, y en lo fundamental con la supresión de la cuota de leche condensada a la población de la Ciudad de La Habana.”..., si hay un crédito se puede comprar un buldózer, o leche en polvo, una de las dos cosas. Y los que den su vuelta por el Malecón verán cuántas máquinas están entrando en este país; y lo más importante es eso”.
Inicio de la Ofensiva revolucionaria, en 1968: “En general, ¿vamos a hacer socialismo o vamos a hacer timbiriches? No se trata ni siquiera de la incidencia económica, a pesar de los evidentes resultados de todos estos negocios. ¿Hay algún timbirichero por ahí? ¿Lo van a entregar...? ¡Señores, no se hizo una revolución aquí para establecer el derecho al comercio!
Cosecha del Cordón de la Habana, en 1969: “Es decir que habrá en 1970 otra gran cosecha, respetable, de viandas y vegetales, en esta provincia. Baste decir que la provincia de La Habana producirá en viandas y vegetales en 1970 tanto como lo que producía todo el país antes de la Revolución”.
Inicio de la Zafra de los 10 millones, en 1969: “De los 10 millones de toneladas saldrán, en el futuro muchas más cosas. Tales como leche, huevos, pollos, cerdos, en forma de alimento animal (...) La caña será siempre uno de los renglones más importantes de la economía del país. (...) ¡Ah!, y lo haremos con la décima parte de los trabajadores que van a laborar en la zafra de 1970, (...) El machete lo guardaremos como glorioso recuerdo de dos cosas: las cargas mambisas y la de los cortadores de caña de los diez millones!”
Lamentación por el fracaso de la zafra de los 10 millones, en 1970: “Fuimos incapaces de librar la batalla simultánea, el esfuerzo para elevar la producción, y nuestro poder adquisitivo (...) esto se tradujo en descompensaciones en la economía en fin, en un acrecentamiento de nuestras dificultades (...) el enemigo usó mucho el argumento de que la zafra de los 10 millones traería estos problemas (...).hay descontento, hay irritaciones y tienen razón. Como ven, no tememos admitir cuándo los enemigos tienen razón.”
Qué manejo de la prosa, qué sublime apologética, qué dominio de la heurística y qué profética visión la de Schacasiano. Allah uj Akbar
Con estas dotes, hipnotizó a un judío periodista del Atlantic, que por un artículo es capaz de tomar el té con Adolfo Eichmann, y que bajo los efluvios del encantamiento, escribió loas y aleluyas a Shacasiano, a su camisa a cuadros y al mar de felicidad en que viven sus delfines en su acuario.
Por judíos como Jeffrey Goldberg y su amiga Julia Sweig, pondría un póster de Adolfo Hitler y cantaría la Horst Wessel Lied. Menos mal que existen Spielberg, Barenboim y Django Reinhardt para no hacerlo. Adonai Schma.
paulino.alfonso@yahoo.com
