Lawton, La Habana, 14 de octubre de 2010, (PD) Muchos preguntan por qué no escribo en serio sobre la economía castrista. Esto se debe a que en 46 años, Castrolandia ha sido y es un país subsidiado, sin impacto alguno en la economía mundial, que no amerita un análisis. Sobre esto he escrito demasiado. Si alguien lo desea, le ruego consultar la Red.
Decía un cómico que lo más serio era hacer reír , por lo que trataré de hacer reír a todos con el análisis de la desfidelización, como llama algún que otro onanista mental a las anunciadas “reformas” y que no son otra cosa que la mejor comedia cubana desde “La muerte de un burócrata”.
Da risa ver a la prensa internacional jugar al agente 007 en los bares de la Habana, sin percatarse que a Castro (el de verdad), la economía de los cubanos siempre le ha importado un rábano.
¿Qué es pues lo que Castro (el de verdad) busca con esta movida? Sabe que el capitalismo llegó para quedarse, por lo que antes del gran entierro planifica cómodamente el Castrocapitalismo.
La perpetuidad es su único interés. A lo que siempre destina capital, aparte de a sus cuentas bancarias, es a la represión, el espionaje y el soborno. Siempre ha tenido y tiene bobos que lo mantengan y de forma abundante. ¿Quieren ejemplos?

La cifra de “asesores” cubanos en Venezuela ya llega a 125 000 y eso deja ingresos de alrededor de US$ 13,5 bn anuales ¿A quién? No sé, al menos para los esclavos de Castrolandia, como diría Julio Iglesias, la vida sigue igual. Y promete estar peor.
En otro país, el despido de medio millón de trabajadores costaría el gobierno al partido gobernante, pero en Castrolandia no. ¿Por qué? Porque la dinastía geriátrica tiraniza con mano de hierro al pueblo, aunque para darse visos de civilidad ante los fellow travelers, ocasionalmente emite unos anodinos ukases de los que todos ellos se burlan.
En Castrolandia se aplica la lógica colonial española: Las leyes las hace el Rey para que las violemos, para eso Dios nos dio el libre albedrío y ole. Esto pasará con el tremebundo ukase del Aspirante.
Ya ocurrió a más de 365,000 cuentapropistas en el año 2000 cuando la dinastía insaciable encareció tanto los productos y los sobornos de policías e inspectores (eran tantos), que entregaron sus licencias y siguieron clandestinos mientras pudieron.
Como el castrismo gusta de empeorar lo malo, con estas “reformas” aumentarán la bolita, los robos, el mercado negro, la corrupción, los prostíbulos, casinos y cabarets clandestinos en moneda nacional, que ya florecen como romerillo.
Para los dirigentes y policías corruptos, siempre quedará el asilo “político” en los EE.UU y la entrevista con María Elvira Salazar para mostrar un “secreto” más del castrismo en unión del empleado de Mega Visión, el agente Otto. No los critico, de algo hay que comer, pero parece que Otto come algo más que comida, por lo que le aconsejo hacer dieta.
Veamos la seriedad de este decreto a través de uno de los más decisivos e importantes empleos liberados, razón por la que se exigen los siguientes requisitos para ejercerlos y cito:
“Vendedor de Hierbas Medicinales y Artículos Religiosos. Atendiendo a la demanda popular, se autoriza la venta de piezas y accesorios para prácticas religiosas de origen africano, siempre que se pueda comprobar la licitud de las materias primas utilizadas, excepto las piezas que tengan valor artístico que se regulan por la resolución No. 33 de febrero de 2001, del Ministerio de Cultura y la legislación del Ministerio del Turismo. Se exceptúa la comercialización de artículos de alfarería, herrería y metales ferrosos o no ferrosos”. (Fin de la cita).
¿Algún yerbero tendrá tiempo para aprenderse todas estás disposiciones? Ante semejante paparrucha, se me antoja pensar que si la ocupación de vampiro estuviera incluida en el anexo, se exigirían los siguientes requisitos: “Ser diplomado en la Nosferatus Transilvania University (NTU) y tener el carné de salud al día.”
Sinceramente, un “gobierno” que se dedica a esto, no merece una cuartilla en serio. Por eso, juro por la Constitución Socialista, por Fidel Casiano y Musito, que sobre esto no escribiré más.
paulino.alfonso@yahoo.com
Foto: Marcelo López
Yerbero en la calle