EQUIDAD Y JUSTICIA
- Por José Antonio Fornaris
- Publicado 14/10/2010
- Política
- No valorado
José Antonio Fornaris
Periodista independiente. fornarisjo@yahoo.com
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Managua, La Habana, 14 de octubre de 2010, (PD) Un amigo personal de nombre José Francisco, pero que prefiere que lo llamen Cheo Pancho y que gusta de lo detectivesco, asegura que ha logrado ponerse al tanto de lo último en lo concerniente al “reajuste laboral” que se realiza en la isla, es decir, en el tema del medio millón de trabajadores que perderán sus empleos en empresas presupuestadas durante los próximos seis meses.
Él ha “descubierto” algunas cosas que de primer momento resultan un poco difíciles de creer. Pero cuando se observa el currículo del régimen, donde predomina la equidad y la justicia e incluso se afana por conquistar toda la justicia (al menos eso dicen los medios a cada rato), el asunto es creíble.
Cheo Pancho informó que en el Consejo de Estado quedarán nada más que tres integrantes, pues se llegó a la conclusión, teniendo en cuenta la situación económica, financiera y social del país, que en esa entidad la plantilla está en extremo inflada: sobran 28.
Nuestro detective agregó que el Secretariado de la CTC (Central de Trabajadores de Cuba), se va en pleno, porque ahora, más que nunca antes, ha quedado demostrado que no se ocupa de defender a los trabajadores. Consumen la cotización de los millones de afiliados a los sindicatos y después tratan de convencer a los que van a perder su salario de que es bueno para la economía quedarse sin empleo.
Se van, como ha quedado establecido por las disposiciones que ellos mismos anunciaron, sin subsidio por desempleo. Y tienen que dejar l
os autos. Pero en definitiva, eso es bueno para la salud, porque van a aprender nuevamente a caminar.
Nuestro amigo dice que también pudo conocer que Mariela Castro Espín se queda sin su empleo y va a trabajar en la policía, que es una de las opciones que el Estado brinda a los que son echados a la calle.
Según la fuente, su cuñado, Rodríguez López-Calleja, trabajará en el sector de la construcción, porque ahí hace falta mano de obra, y él tiene experiencia en esa rama. El hombre estuvo diez años en una micro brigada -recuerden que en este país hay equidad- para obtener la casita que tiene en el reparto Kholy. Dicen que es un poquito más grande que la chocita que tenía el Presidente Ramón Grau en la Quinta Avenida de Miramar. Pero se la ganó sudando la camisa a pie de obra.
Su sobrino, el que es jefe de escolta, como las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) es la empresa que más consume del presupuesto del país, y él está joven y fornido, va a laborar en la agricultura. En definitiva, los frijoles son tan importantes como lo cañones. Eso dijo su abuelo el general hace varios años.
Uno de los primos de Mariela, afirma Cheo Pancho, el que tiene apellido Díaz-Balart, que conoce de Física, le van a dar una licencia de cuentapropista para que coja ponches.
¿Y los otros cinco primos, los Castro Soto del Valle? Dos de ellos tienen autos que obtuvieron con el sudor de sus frentes. Sudaron bastante porque en Cuba cualquier cacharro cuesta 10 o 12 mil dólares y el salario promedio es de unos 20 dólares mensuales. Los dos van a obtener licencia de taxista. Los otros tres se dedicarán a rentar las habitaciones de la casa de 16 cuartos que la familia tiene en Varadero. Lógico, a su vez prestarán el servicio de taxi a los huéspedes.
Hasta aquí la información que aportó Cheo Pancho.
Ahora bien, como aquí todo el mundo tiene derechos, si esas personas desean reclamar algo por sus despidos laborales, deben tirarle un vistazo al artículo 45 de la Constitución que afirma: “El trabajo en la sociedad socialista es un derecho, un deber y un motivo de honor para cada ciudadano. El trabajo es remunerado conforme a su calidad y cantidad; al proporcionarlo se atienden las exigencias de la economía y la sociedad, la elección del trabajador y su aptitud y calificación; lo garantiza el sistema económico socialista, que propicia el desarrollo económico y social, sin crisis, y que con ello ha eliminado el desempleo y borrado para siempre el paro estacional llamado tiempo muerto”.
A simple vista se aprecia que dejar a la gente sin empleo viola la Carta Magna socialista de 1976. Claro, ¿qué le importa a la cebra una raya más?
No obstante, hay que tener siempre en cuenta que la Revolución se hizo para que un mismo grupito se apoderara del país… No, disculpen, no fue para eso. Fue para acabar con los males del capitalismo, entre ellos el desempleo.
fornarisjo@yahoo.com
Él ha “descubierto” algunas cosas que de primer momento resultan un poco difíciles de creer. Pero cuando se observa el currículo del régimen, donde predomina la equidad y la justicia e incluso se afana por conquistar toda la justicia (al menos eso dicen los medios a cada rato), el asunto es creíble.
Cheo Pancho informó que en el Consejo de Estado quedarán nada más que tres integrantes, pues se llegó a la conclusión, teniendo en cuenta la situación económica, financiera y social del país, que en esa entidad la plantilla está en extremo inflada: sobran 28.
Nuestro detective agregó que el Secretariado de la CTC (Central de Trabajadores de Cuba), se va en pleno, porque ahora, más que nunca antes, ha quedado demostrado que no se ocupa de defender a los trabajadores. Consumen la cotización de los millones de afiliados a los sindicatos y después tratan de convencer a los que van a perder su salario de que es bueno para la economía quedarse sin empleo.
Se van, como ha quedado establecido por las disposiciones que ellos mismos anunciaron, sin subsidio por desempleo. Y tienen que dejar l
os autos. Pero en definitiva, eso es bueno para la salud, porque van a aprender nuevamente a caminar. Nuestro amigo dice que también pudo conocer que Mariela Castro Espín se queda sin su empleo y va a trabajar en la policía, que es una de las opciones que el Estado brinda a los que son echados a la calle.
Según la fuente, su cuñado, Rodríguez López-Calleja, trabajará en el sector de la construcción, porque ahí hace falta mano de obra, y él tiene experiencia en esa rama. El hombre estuvo diez años en una micro brigada -recuerden que en este país hay equidad- para obtener la casita que tiene en el reparto Kholy. Dicen que es un poquito más grande que la chocita que tenía el Presidente Ramón Grau en la Quinta Avenida de Miramar. Pero se la ganó sudando la camisa a pie de obra.
Su sobrino, el que es jefe de escolta, como las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) es la empresa que más consume del presupuesto del país, y él está joven y fornido, va a laborar en la agricultura. En definitiva, los frijoles son tan importantes como lo cañones. Eso dijo su abuelo el general hace varios años.
Uno de los primos de Mariela, afirma Cheo Pancho, el que tiene apellido Díaz-Balart, que conoce de Física, le van a dar una licencia de cuentapropista para que coja ponches.
¿Y los otros cinco primos, los Castro Soto del Valle? Dos de ellos tienen autos que obtuvieron con el sudor de sus frentes. Sudaron bastante porque en Cuba cualquier cacharro cuesta 10 o 12 mil dólares y el salario promedio es de unos 20 dólares mensuales. Los dos van a obtener licencia de taxista. Los otros tres se dedicarán a rentar las habitaciones de la casa de 16 cuartos que la familia tiene en Varadero. Lógico, a su vez prestarán el servicio de taxi a los huéspedes.
Hasta aquí la información que aportó Cheo Pancho.
Ahora bien, como aquí todo el mundo tiene derechos, si esas personas desean reclamar algo por sus despidos laborales, deben tirarle un vistazo al artículo 45 de la Constitución que afirma: “El trabajo en la sociedad socialista es un derecho, un deber y un motivo de honor para cada ciudadano. El trabajo es remunerado conforme a su calidad y cantidad; al proporcionarlo se atienden las exigencias de la economía y la sociedad, la elección del trabajador y su aptitud y calificación; lo garantiza el sistema económico socialista, que propicia el desarrollo económico y social, sin crisis, y que con ello ha eliminado el desempleo y borrado para siempre el paro estacional llamado tiempo muerto”.
A simple vista se aprecia que dejar a la gente sin empleo viola la Carta Magna socialista de 1976. Claro, ¿qué le importa a la cebra una raya más?
No obstante, hay que tener siempre en cuenta que la Revolución se hizo para que un mismo grupito se apoderara del país… No, disculpen, no fue para eso. Fue para acabar con los males del capitalismo, entre ellos el desempleo.
fornarisjo@yahoo.com
