Managua, La Habana, 21 de octubre de 2010, (PD) Uno de los problemas más graves que hoy se viven en Cuba es la degradación social. Para nadie es un secreto que la diferencia generacional trae inconformidad con el actuar de “los que vienen saliendo.” Sin embargo, en la isla ya casi hay un consenso al respecto entre los de más experiencia, cuando se les escucha decir: “A la juventud alguien tiene que ponerle un freno”.
Todo parece indicar que el Estado, dueño de todos los medios de comunicación, también se ha dado cuenta de la gravedad del asunto y desde hace algún tiempo difunde en la pequeña pantalla spot publicitarios que llaman a recuperar algunas reglas de conducta y urbanidad.

Manuel, un octogenario campesino, opina: “Nosotros siempre vivimos en el campo. Éramos pobres antes y lo somos ahora. Pero nuestra educación se adquiría en la cuna. Nuestros padres nos imponían un respeto hacia las personas mayores. Quizás no teníamos estudios, pero respeto, eso no se aprendía en ninguna escuela. Ahora hay muchas escuelas. ¿Bueno y que pasa con los jóvenes? No se les puede llamar la atención, pues te responden en el mejor de los casos, de mala forma y en definitiva hacen lo que les da la gana. Y te puedes buscar un problema.”
Por estos días, de forma clandestina ha circulado un video tomado en Guanimar, una discoteca de Guanabo, al este de La Habana. La película, presuntamente filmada desde un teléfono celular, muestra a cinco muchachas que se despojan de todas sus ropas y realizan escenas pornográficas delante de un público que chifla y aplaude.
Al respecto, quisimos conocer la opinión de Maritza, una joven de 18 años, que gusta de ir a fiestas en los fines de semana y asegura que le gusta divertirse: “Te voy a decir que eso hace tiempo que se hace, quizás no de una forma tan pública y mucho menos con filmaciones. A mí no me gusta, pero entre las parejas que van a una fiesta, se usa intercambiarse o también hacer el acto sexual de forma colectiva. Es como una moda.”
Para Mayra, de 45 años y psicóloga de profesión, el mal está en el seno familiar: “Los adolescentes y la juventud en general tienden a seguir patrones de conducta. Si lo que encuentran en sus hogares es irrespeto por el prójimo y violencia, pues eso es lo que van a reproducir a gran escala”
Un religioso, que omitió su identidad, manifestó: “Lo que pasa en Cuba respecto a la moralidad es que estamos como en los tiempos de Sodoma y Gomorra, donde alejados de toda fe, las personas se daban a los vicios y placeres desmedidos”.
Este sábado, después de terminada su fiesta nocturna en horas de la madrugada, un grupo de jóvenes en la localidad de Managua, en la Ciudad de Habana, corearon a viva voz por toda la calle palabras obscenas dedicadas a los policías que esa noche estaban de servicio en el lugar.
Al tratar de indagar que ocurría uno de esos jóvenes afirmó: “No, no pasó nada. Es que los policías se creen con el derecho de meternos preso por cualquier cosa y de maltratarnos y cuando ven que somos un grupo grande, en definitiva mira, no hacen, nada como ahora.”
La violencia también juega un papel preponderante en esta actualidad decadente. Muchas son las personas que hoy temen abordar un transporte público o salir a las calles en horas de la noche, pues, afirman, nunca se sabe cuando habrá un asalto o una riña donde, estiman, cualquiera puede salir perjudicado.
“Aquí mucha juventud anda con punzones y cuchillos. Y cuando hay problemas se lo clavan a cualquiera. Y nunca se sabe en un ómnibus, de esos repletos cuando se va a formar lo desagradable”, agregó el anciano Manuel, quien dio una síntesis de las preocupaciones de muchos: “Siento que en las calles se respira un aire de tensión. Cada quién trata de resolver su problema a como dé lugar, sin importarle a quién tengan que empujar, pisotear o aplastar.”
Carencia de educación y urbanidad, armas y miradas de reto…Eso es lo que tiende a prevalecer dentro de una parte de esta sociedad que infunde temor y obliga al resto de sus ciudadanos a enfrentar un medio de libertinaje y violencia.
amarilisrey@yahoo.com
Foto: Ainí Martín
Espectáculo en la discoteca Guanimar