Primavera Digital - http://www.primaveradigital.org/websitepublisher/
VIEJA DATA
http://www.primaveradigital.org/websitepublisher//articles/1156/1/VIEJA-DATA/Page1.html
Odelin Alfonso Torna
Periodista independiente. odelinalfonso@yahoo.com 
Por Odelin Alfonso Torna
Publicado el 21/10/2010
 
Arroyo Naranjo, La Habana, octubre 21 de 2010, (PD) En los parámetros castristas, las pérdidas millonarias del estado cubano por concepto de importaciones a través de “terceros países” debido a las tan cacareadas restricciones del embargo norteamericano, figuran como pieza clave en nuestra invalidez económica. El coro oficial propone que si tuviéramos tal o más cuál recurso o materia prima importada de primera mano, esto o aquello se hubiera resuelto con menos dinero.


Arroyo Naranjo, La Habana, octubre 21 de 2010, (PD) En los parámetros castristas, las pérdidas millonarias del estado cubano por concepto de importaciones a través de “terceros países” debido a las tan cacareadas restricciones del embargo norteamericano, figuran como pieza clave en nuestra invalidez económica. El coro oficial propone que si tuviéramos tal o más cuál recurso o materia prima importada de primera mano, esto o aquello se hubiera resuelto con menos dinero.

Sea o no un maquillaje, un alarde numérico o una exhibición de esa vieja data de daños “ocasionados” que “asfixian” a nuestra economía, prefiero achacarle el desestímulo y la palidez de nuestro desarrollo económico a otros conflictos, obviamente internos.

Y el peor de los conflictos internos, a mi juicio, se basa en generar estados de opinión donde unanimidad y servilismo trazan perpendiculares con el círculo geriátrico de los rebeldes conservadores.

Alguien decía, y espero que no sea de aquí, que “la verdadera filosofía está en los hechos y no en los discursos”.

Lógicamente, la prensa oficial necesita hurgar en el por qué de las adversidades del poder o en las desproporciones de una transacción económica que a nadie le cuenta.

No dicen que los activos congelados por el gobierno de Cuba, el retardo en las liquidaciones o esas deudas que ya saben a añejo, contraídas con los llamados “mercados intermediarios”, suelen ser claves en el desestimulo de los inversores foráneos. Tampoco mencionan que estos inversores extranjeros están obligados a retribuir, estén donde estén y según los códigos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el pago de mano de obra empleada en moneda convertible (dólares, euros o su equivalente en la moneda de cambio cubana).

Un artículo de la periodista Anneris Ivette Leyva, titulado “Política de asfixia con daños a terceros”, publicado por Granma, Órgano Oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, mantiene las clásicas poses investigativas al estilo Jean-Guy Allard.

Dice la comunicadora y cito: que “aquellos que blanden contra el sistema elegido por los cubanos el argumento de una economía subdesarrollada, con limitaciones y frenos para emprender de una vez el anhelado camino del ascenso sostenido, nada hablan de los traspiés que el gobierno de los Estados Unidos pone a Cuba en su andar hacia el bienestar”.

Se supone que cincuenta años de centralización, trabas al desarrollo económico individual, perfeccionamiento empresarial hacia arriba, malversaciones y todo tipo de descalabros para mantener un sistema de gobierno inoperante, no signifiquen “frenos”. Figúrese si hemos elegido el sistema económico cubano, que cerca de 3 millones de cubanos viven en el exilio y otros tantos esperan en el andén de los ensueños.

Con los daños a terceros se puede escribir otros volúmenes de la “Contraofensiva estratégica”. Pareciera que Anneris Ivette retrata al gobierno que sirve y por ende, me da la razón cuando expresa que: “Hurgar entre la inmundicia para sacarle provecho, no es práctica exclusiva de carroñeros. Alimentar mezquindades con engaños, cebar egoísmos a base de manipulaciones, es un vicio reiterado entre los reyes de la cadena evolutiva, quienes usan las facultades de raciocinio fraguadas por siglos de historia para satisfacer sus más oscuras y primitivas ambiciones”.

¿Cuántos millones en propiedades dentro y fuera del país “bloqueado y asfixiado”, poseen los hermanos Castro Ruz y todo el generalato que, por conveniencia, le cuida las espaldas? ¿Por qué no especifican cuántos millones se pierden en comprarle a “terceros” la logística y el avituallamiento de las tropas que nos reprimen en nombre de la “seguridad nacional”?

Quisiera saber si en esos mercados lejanos y costosos, donde se consigue la leche en polvo, los cereales, medicamentos y materias primas, equipos de electro-medicina, maquinarias y repuestos sin el registro Made in USA, sirven igual para la valija del Consejo de Estado.

La vieja data de mentiras se sostiene porque personeros de los medios -bien remunerados- se encargan de reproducirla. Ellos, lo mismo se codean con un jubilado que vende maní para sobrevivir, que consumen picadillo de gandinga adulterado y a sobre precio. Saben que el poder no se asfixia y que ahí no hay lugar para “terceros”.

odelinalfonso@yahoo.com