Primavera Digital - http://www.primaveradigital.org/websitepublisher/
DECADENCIA
http://www.primaveradigital.org/websitepublisher//articles/1173/1/DECADENCIA/Page1.html
Rogelio Fabio Hurtado
Periodista independiente.

rhur46@yahoo.com  
Por Rogelio Fabio Hurtado
Publicado el 28/10/2010
 
Marianao, La Habana, 28 de octubre de 2010 (PD) La decadencia galopante del régimen totalitario que nos desgobierna es inocultable. En la economía casera, han desaparecido las cebollas del mercado y los granos escalan precios inimaginables. Para colmo, en la pelota, el equipo Cuba, antaño invencible, cae una y otra vez derrotado. La comisión nacional del INDER no se atreve a cambiar absolutamente nada. El LM no atina con el abracadabra que nos saque del empantanamiento.


Marianao, La Habana, 28 de octubre de 2010 (PD) La decadencia galopante del régimen totalitario que nos desgobierna es inocultable. En la economía casera, han desaparecido las cebollas del mercado y los granos escalan precios inimaginables. Para colmo, en la pelota, el equipo Cuba, antaño invencible, cae una y otra vez derrotado. La comisión nacional del INDER no se atreve a cambiar absolutamente nada. El LM no atina con el abracadabra que nos saque del empantanamiento.

Hace mucho tiempo que atletas y aficionados saben que es preciso permitirles desempeñarse como peloteros profesionales en todos los circuitos a los que puedan tener acceso. En la década del 90, ensayaron con esa idea, pero no tardaron en dar marcha atrás, sustituyéndola por un retiro masivo que se les impuso a los jugadores contra su voluntad Nada mejoró. El éxodo de buenos peloteros, iniciado por el lanzador reglano René Arocha, no dejó de aumentar.

En lugar de permitirles a los jugadores contratarse individualmente, se optó por los topes de la selección nacional contra equipos profesionales, mexicanos primero y luego contra los Orioles de Baltimore, en ese momento un team sotanero en La Liga Americana contra el cual dividieron honores. Esto perseguía satisfacer un fin de propaganda política, y no tuvo nada que ver con el desarrollo del béisbol cubano.
En el año 2006, vino el Primer Clásico y la novena cubana tuvo una destacadísima actuación al batirse en la final con la poderosa selección de las Grandes Ligas del Japón, que vencieron en franco duelo de batazos.

Los más optimistas pensamos que aquellos partidos marcaban el fin del aislamiento y que nuestra televisión comenzaría a ofrecernos semanalmente juegos de las Grandes Ligas, tal como hace con las ligas de fútbol profesionales de Europa y que los peloteros alternarían de igual a igual al menos en la pelota profesional caribeña, en tanto se llegase a un arreglo con la Gran Carpa que facilitase la participación allí de las estrellas cubanas sin imponerles la salida permanente de Cuba. Quede claro que así sería definitivamente resuelto el problema del éxodo, para bien de todos. Sin embargo, nada de esto ocurrió.

A partir de ese mismo año 2006, comenzaron las derrotas del equipo Cuba. La prensa radial y escrita, sobre todo el periódico Juventud Rebelde y la emisora C.O.C.O de la capital, levantaron sus voces. Se especuló con el restablecimiento de la Serie Selectiva y se experimentó con una llamada Super Liga, que resultó un fracaso, pues el interés del público alcanza el cenit con la celebración de las series de play-off, entre los meses de abril y mayo – estructura esta calcada de las Grandes Ligas, por cierto- y todo lo que viene detrás de eso es anticlímax.

Tal vez una serie más corta, donde participasen los 4 conjuntos finalistas, ligeramente reforzados y dos selecciones con los restantes jugadores, podría ocupar el espacio de los fatigosos y aburridos entrenamientos a puertas cerradas, al parecer estériles. Así, el juego vivo ante los ojos de la afición, diría la última palabra, en lugar de los a menudo arbitrarios designios de la susodicha Comisión Nacional. Claro que así el poder de la burocracia quedaría maltrecho.

Sin embargo, estoy convencido de que la verdadera solución comienza por permitir a los peloteros contratarse libremente fuera de la Isla. Esto abriría el techo de calidad y estimularía a los peloteros a esforzarse por hacerlo cada vez mejor, frente a rivales a su propia altura o incluso superiores. Al competir a diario contra lanzadores de mayor calibre, ya estarían adaptados a la hora de enfrentarlos en los torneos internacionales.

Ahora se encaminan hacia Taiwán para chocar con el béisbol asiático, El pronóstico es muy reservado, sobre todo porque ya no contarán allí con su mejor bateador, el ambidextro jardinero Frederick Cepeda, quien al parecer perdió la paciencia con la impasible Comisión Nacional.

rhur46@yahoo.com
Fotos: Marcelo López