
La Víbora, Ciudad Habana, 25 de noviembre de 2010, (PD) La pregunta nos llega desde el oriente del país: ¿Qué puede decirnos del Coloquio de la ciudad de Holguín?
Y la respuesta es esta: Hasta donde sabemos, se trata de un evento convocado por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Justicia. El objetivo final de tal reunión sería lograr una declaración que mostrara las incongruencias e irregularidades legales durante el proceso llevado a cabo contra los denominados “Cinco héroes prisioneros del Imperio” recluidos en cárceles norteamericanas.
Esa declaración, reflejada en una carta, sería enviada al actual presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, en reclamo de una liberación definitiva de los cautivos o quizás de una nueva modificación de sus condenas a términos más benignos.
Hay otra actividad en ese mismo orden de cosas, a celebrarse en el Palacio de las Convenciones de Ciudad de La Habana. Se trata de una actividad sobre Ciencias Penales y relacionadas también con supuestas ilegalidades en el proceso de “los Cinco”.
No tenemos nada que objetar en relación con esos eventos mientras estemos hablando de justicia y legalidad puras.
En tanto haya personas (familiares o no) que entiendan existen elementos -tanto en las leyes penales como procesales del país en cuestión- ignorados o violados incidiendo en las condenas controvertidas, tienen todo el derecho del mundo a luchar porque se haga justicia.
La lucha por la justicia ideal es consustancial a la naturaleza humana que siempre aguarda porque las decisiones de los tribunales en relación con los involucrados, reflejen la aplicación más estricta del derecho en su vertiente más equitativa.
El problema surge cuando vemos a las autoridades nacionales pedir a gobiernos extranjeros el respeto y el cumplimiento consecuentes de la legalidad de esos países en cuanto a cubanos que viven en esas latitudes mientras ese mismo reclamo no se observa por esas mismas autoridades en relación con los nacionales de aquí dentro.
Tenemos la posibilidad de mostrar muchísimos documentos donde se recogen demandas presentadas a distintas dependencias que van desde las Fiscalías municipales, pasando por las provinciales y terminando con la Fiscalía General de la República, siempre con el mismo resultado de estas entidades “garantizadoras de la legalidad socialista”: la callada por respuesta.
En otras muchísimas ocasiones, las arbitrariedades consisten en prohibir a personas hacer lo que la ley no prohíbe, mantenerlas detenidas sin juicio por prolongados períodos de tiempo que quebrantan todos los parámetros legales, someterlas a violencia policial, etc. Y para todo esto, no hay eventos de abogados en Cuba, muchos menos con invitados extranjeros y se prohíbe la entrada de relatores internacionales.
El último acto de esa naturaleza pudimos verlo hace apenas unas horas, el viernes 19 de noviembre del año en curso, o sea, hace apenas 24 horas, cuando la ciudadana Claudia Cadelo, acompañada de dos abogados de la Asociación Jurídica Cubana, se personó en la Fiscalía Provincial de Ciudad Habana.
La ciudadana en cuestión, en posesión de la documentación necesaria, reclamaba la respuesta a una denuncia que el 30 de marzo del año en curso, o sea hace ya casi ocho meses, presentara en esa entidad.
Después de una larga espera evidenciadora de que su presencia y la de sus acompañantes era motivo de desazón y nadie quería asumir la responsabilidad de una respuesta categórica, todo lo que obtuvo fue “venga el martes a ver al fiscal de guardia”, en total ignorancia de lo que la Carta Magna establece en cuanto a las quejas o solicitudes ciudadanas.
Todo lo anterior nos lleva a concluir el carácter netamente político de los eventos para “el derecho de los Cinco” que, evidentemente, no tiene nada que ver con los derechos de otros millones de cubanos.
Para los padres fundadores de la nación cubana (Céspedes, Agramonte y Martí y ahí están sus escritos), el derecho, al igual que otras muchas cosas, debía ser “Con todos y para el bien de todos” y no para el beneficio tan sólo de cinco personas,… por muy “héroes” que pudieran ser.
vallinwilfredo@yahoo.com