El escenario político cubano se hace más complejo y a todas luces cambia. Aparecen y se hacen aparecer nuevos espacios de perfil bajo para confrontar al régimen. Antes que por libertades políticas, existe una inocultable tendencia a desviar atenciones y esfuerzos hacia otros espacios confrontacionales de baja intensidad para el régimen, como lo es el promisorio terreno de las discriminaciones.
La discriminación desde el ángulo racial o sexual ha devenido en un divertimento de moda. Y entre todo esto, la lucha contra la discriminación por orientación sexual, ciertamente tiene más futuro que la confrontación por cuestiones raciales. En Cuba no hay crímenes de odio. Ni por raza ni por escabrosas cuestiones sexuales.
El régimen creó el Cenesex, para un abordaje académico del tema sexual y el Cenesex o centro oficial para el estudio de la sexología lo dirige la hija del presidente y sobrina del Comandante. Entonces, la discriminación por motivos de opción sexual, está en condición de escalar los primeros espacios mediáticos. Eso sí, siempre en las buenas manos de la Sra. Mariela Castro Espín.
El escenario político cubano se hace más complejo y a todas luces cambia. Aparecen y se hacen aparecer nuevos espacios de perfil bajo para confrontar al régimen. Antes que por libertades políticas, existe una inocultable tendencia a desviar atenciones y esfuerzos hacia otros espacios confrontacionales de baja intensidad para el régimen, como lo es el promisorio terreno de las discriminaciones.
La discriminación desde el ángulo racial o sexual ha devenido en un divertimento de moda. Y entre todo esto, la lucha contra la discriminación por orientación sexual, ciertamente tiene más futuro que la confrontación por cuestiones raciales. En Cuba no hay crímenes de odio. Ni por raza ni por escabrosas cuestiones sexuales.
El régimen creó el Cenesex, para un abordaje académico del tema sexual y el Cenesex o centro oficial para el estudio de la sexología lo dirige la hija del presidente y sobrina del Comandante. Entonces, la discriminación por motivos de opción sexual, está en condición de escalar los primeros espacios mediáticos. Eso sí, siempre en las buenas manos de la Sra. Mariela Castro Espín.
Como ya existía un grupo contestatario integrado por lesbianas, gays, travestis y bisexuales y que en su momento se dio a conocer como ‘LGTB’, que salieron en la defensa de sus aspiraciones sin permiso oficial y que han sido premiados con más de un arresto y alguna que otra golpiza por sus demandas ciudadanas, surge otra alternativa.
Un periodista del diario oficialista Trabajadores, militante del partido único, y además, gay fuera de closet con pareja, familia y blog, saltó a la escena por la puerta grande. Paquito entró en acción. Lo hizo a partir de críticas a la posición oficial del régimen cubano, que apoyó en la ONU la criminalización de la conducta sexual diferente a lo largo del mundo. En esta oportunidad y por primera vez en más de cincuenta años, un ministro de relaciones exteriores del régimen militar, da explicaciones al miembro de una “ONG”, en este caso Cenesex. Se hizo para explicar el más reciente voto cubano contra la comunidad gay mundial en la ONU. Insólito, ¿verdad?
Por supuesto que podría apostarse que Paquito, cosechará los créditos que corresponderían en justicia a LGTB. Este es el patrón de moda. La escena política cubana se repuebla con actores escogidos de forma directa o indirecta por el régimen en acuerdo tácito con poderes e intereses afirmados fuera de la Isla.
Quizás hasta ya esté en ciernes alguna controversia de Paquito con algún encumbrado, adinerado y sabio comentarista de temas cubanos de ‘afuera’. Si ya sucedió con trovadores, ¿por qué no con Paquito? Quizás hasta lo hagan nuevo receptor de un premio internacional o se le otorgue la condición de héroe de algo en algún sitio. Es el patrón.
En otro orden de cosas, la oposición interna cubana de las pasarelas y los proyectos fugaces, se fagocita con escándalos públicos en lugares muy significativos. ¿Será casual?
Mientras, las Damas de Blanco fueron golpeadas en la calle otra vez, por ‘jóvenes revolucionarios’, cuando trataban de homenajear el día internacional de los Derechos Humanos.
De acuerdo al nuevo patrón, no cabe menos que felicitar al régimen por la elegancia y la impecabilidad del mismo. Mientras a unos los corren con todas las complicidades de la escena mediática nacional e internacional, a los otros se les corre a palos en las calles. ¡Brillante!
Hoy, cardenal mediante, el régimen incumple flagrantemente sus compromisos de liberar presos políticos y sigue firme en su postura tradicional de irrespetar los derechos humanos, civiles, políticos y ciudadanos de los cubanos. La diferencia es que celebró el día consagrado a estos derechos en las calles, luego de correr a palos a los defensores legítimos de estos derechos. Ciertamente estamos ante una escena mucho más compleja. PD