Lawton, La Habana, 1 de octubre de 2009 (PD) En 1964, McGeorge Bundy, a la sazón asesor de Seguridad Nacional, desesperó tanto con su ambiguo lenguaje al presidente Lyndon Johnson que éste le hizo un cuento sobre su maestro en Texas.

A las preguntas de si la tierra era redonda o plana (faltaban 54 años para que Yuri Gagarin la viera), el “teacher” contestó: “miren, niños, si a Vds. les gusta plana, se la enseño plana y redonda si les gusta redonda, lo mío es enseñar.”

Igual hace hoy la Sra. Irene Khan, funcionaria de Amnesty International, con apellido al parecer pakistaní, pero seguro que con pasaporte inglés, cuando desde Londres (of course), le pide a Obama que dé el primer paso, y quite el embargo al que califica de “inmoral violación de los derechos humanos y económicos de los cubanos.”

Para mí, los humanos son de dos clases: los que sirven y los que no sirven. Hitler, Stalin, Pol Pot, y en su versión mas light y tropical, Castro, están en la lista de los que no sirven. Son o fueron monstruos, pero al menos eran calificables. Los imparciales me recuerdan el bicarbonato.

Por firmar con su nombre, le voy a contestar a la Señora Khan. Por ser demócrata, no censuro a nadie por creencias o preferencias, menos a una mujer, porque no soy musulmán. Lo que no tolero es que la ignorancia o la hipocresía se apliquen con mi pueblo y sin duda, estoy en presencia de lo primero.

Por eso mismo, Sra. Khan, yo no opino sobre los Bhutto o el Aga Khan. Si sé que Waziristan está ubicada en Pakistán es porque la CNN me dice a diario que los Predator buscan a una Mula (sic), a un Omar o a Bin Laden., quienes se escudan tras los frágiles cuerpos de niñas y mujeres.

Quien tiene que dar el primer paso, Sra. Khan, es el Anciano Castro y dejar a mi pueblo de una buena vez en libertad para que Ud se entere que no es el embargo lo que tiene a mi pueblo sometido a un régimen de hambre, escasez y terror.

¿O es que Ud. ignora que en Cuba hay mas de 200 hombres que por defender su derecho a pensar y opinar, llevan 6 años en inmundas prisiones que usted no ha visto ni en fotos, porque la organización donde Ud cobra su salario (Amnistía Internacional) fue botada literalmente a patadas por el Anciano en 1988 y no ha vuelto más a Cuba?

También parece ignorar (oiga, Sra. Khan, Ud ignora muchas cosas) que Mr Peter Berenson, fundó esta organización y cito: “Para luchar de forma imparcial por la liberación de los prisioneros de conciencia o, lo que es lo mismo, de todas las personas encarceladas o maltratadas debido a sus creencias políticas o religiosas.”

Como quiera que tocante a Cuba, Ud no tiñe ni da color, le voy a dar un consejo, como hago con timoratos, domésticos o foráneos: si usted de verdad desea defender derechos humanos, empiece por los de las mujeres musulmanas. Da lo mismo que fueran maestras afganas descuartizadas por los talibanes en un estadio de fútbol por enseñar a leer y escribir o niñas argelinas degolladas por las bestias del FIS por no llevar el pelo cubierto por una pañoleta, o adolescentes con los clítoris mutilados. Esas infelices fueron o son tan musulmanas como Ud.

Cuba no necesita de defensas quizás “no tan gratuitas” como la suya. Lo inmoral no es el embargo a Castro. Lo inmoral es no condenar lo que hacen todos los días en nombre del Profeta, terroristas y bestias asesinas, dictadores que hunden remolcadores llenos de mujeres y niños, los que ordenaron a Pol Pot hace 33 años masacrar a 3 millones de olvidados camboyanos, muchos degollados, por solo usar espejuelos, en nombre del Socialismo o los que siguen haciéndolo en el Tibet, y que son los mismos “buenos camaradas chinos” de hoy. Hágalo y entonces voy a creer que Alá es Alá y Mahoma su Profeta. ¡Insch Allah¡

De lo contrario, Sra. Khan, Ud. se va a parecer mucho al viejo maestro tejano de Lyndon B. Jonson.

Para Irene con amor