Lawton, La Habana, 8 de octubre de 2009, (PD) La capacidad del ser humano para escapar a la realidad aterradora y demoledora del día a día, es increíble. Ora sueña con la convicción de que puede quitar toda la maldad, el escarnio y el odio del mundo. O en ocasiones, miente por cobardía.
Los fieles de un carpintero judío asesinado que hace 20 siglos, en las catacumbas romanas mantuvieron su fe pertenecieron al tipo de soñadores que siempre pasará a la historia.
También existen los que mienten, quienes por tener un espacio donde oírse o leerse, tocan la cadena pero nunca al mono. Aquí, en mi criterio, clasifican los miembros del CEEC (Centro de Estudios de la Economía Cubana), quienes nunca aparecerán en la Mesa Redonda, ya que al patrón del “periodista” Randy Alonso, solo le interesan los presupuestos del Miami Dade College, el seguro médico de los afros de Chicago Heights, la crisis de Merril & Lynch o los kamikaze de Al-Qaeda.
Pero emitieron un criterio sensacionalista y agorero que fue reproducido en Cuba Encuentro. Parece que al economista Osvaldo Martínez, relegado al diario oficial del Anciano, le llegó la amarga hora del mutis. Eso no es lo increíble, sino el hecho de que se le dé crédito o espacio en el ámbito internacional a semejante paparruchada, sin antes usar el sentido común.
Declarar que, “se arrastran viejos esquemas de subordinación a estratos superiores, que a veces dilatan la solución de problemas en la base y cuya eliminación pondría fin a las ataduras de las fuerzas productivas”, es ser, en el mejor de los casos, burlón, por no decir idiota.
Parece que los Señores Everleny (¿será cubano?) y Nova, expertos del CEEC, quieren ignorar que cuando al presidente en funciones se le ocurrió hablar de leche a cualquier edad, repartir celulares, DVD’s y trocitos de tierra inservible, el Anciano iracundo lo calló de tal forma que no ha vuelto a mencionar la leche ni por asomo.
Decir que “hay municipios que solucionaron problemas de transporte sin esperar directivas de arriba”, es por ejemplo, transportar personas en carretones de mulos en vez de en ómnibus. Eso si no es burla, es sarcasmo.
Los “expertos” saben, pero callan y los que los publican en España ¿desconocen? que no es sólo el combustible: El Anciano lo controla todo. Desde a quien se le da una casa en Miramar, se le vende un auto, o hasta a qué ‘gloria de Cuba’ se le pasa la pensioncita de $100 USD mensuales.
El presidente en funciones y sus súper-ministros hacen lo que Balaguer hacía con Trujillo. Hay que esperar que bajen por la canalita, todas las “ideas”, decisiones, soluciones e iniciativas. Decir que en Cuba hubo sucesión y habrá reformas, es ser cándido. Publicarlo como noticia es ser idiota o primogénito de meretriz.
Aunque para papel sanitario no se esperó por ninguna directiva, felizmente Juventud Rebelde, Granma y sus similares provincianos, son usados en la higiene general de nuestros hogares, como una sustitución de importaciones. Puede que aceptemos una donación de Cuba Encuentro.
Soluciones tipo castro.