¿Palenque en el Vedado?

Preocupados por la dimensión que va adquiriendo el tema de la negritud, las brigadas de la policía de Seguridad del Estado (DSE) entraron en acción para prevenir una celebración independiente del 10 de Octubre. Así, visitaron a varios disidentes para disuadirlos de concurrir a la misma. Parece que oyeron tambores y confundieron un taller literario con un palenque de cimarrones.

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Volantes del Infierno
Dos de la tarde. La parada de Avenida de Acosta y Agustina está repleta. El P-3 se detiene dos cuadras antes, para que se apeen los pasajeros. Inmediatamente, una guagua “de a peso” que viene detrás se le adelanta y para próxima a la parada. El chofer del P-3 al percatarse, arranca de inmediato y se le atraviesa delante a la guagua, impidiéndole salir. El chofer de esta, un joven campesino fornido, sale de la guagua con un machetín en la mano y corre hacia la puerta del ómnibus, seguido de su ayudante con un tubo, ambos increpan al chofer de este para que baje, exhortación que este no obedece, arrancando su vehículo hacia el cruce con la Calzada de 10 de Octubre. El guajiro vuelve a su timón y sale embalado en persecución del P-3, cuyo chofer maniobra para cerrarle el paso, dando bandazos a izquierda y derecha, en medio de una barahúnda de gritos y aullidos de pánico de los pasajeros a bordo de ambos carros. Transitan en zigzag por Acosta, doblan sin detenerse en Porvenir (ignorando el semáforo) y vuelven a dispararse hasta la parada de Concepción, donde la iniciativa pasa a manos del chofer del P-3 quien trata de subir a la guagua armado de su correspondiente cabilla pero la catarata de gente aterrada que desciende por la puerta delantera se lo impide y tiene que volver al ómnibus, mientras la guagua toma ventaja, ya medio vacía. Me quedo en la siguiente parada y no sé si estos volantes del infierno llegaron con vida a sus respectivos destinos.