SANGRE EN LA ARENA
En la costera Santa Fe, por donde
el joven Hemingway contrabandeó lo suyo con su socio Russel, dos estudiantes de Secundaria intercambiaron puñaladas, sin que hayamos podido precisar más detalles, pese a los esfuerzos de nuestra reportera Luisa Lane.

EL BODEGUERO CANTANDO ESTÁ
Como si frijoles, papa y ají ya fuesen de su propiedad. Entrevistado al respecto, el bodeguero de La Complaciente de Marianao, afirmó con su sonrisa lo que por si las moscas negó con su boca. Por lo pronto, ya el humilde chícharo se ha liberado de las cuadrículas de la agonizante Libreta. Todo parece indicar que a partir del año próximo, los bodegueros dejarán de ser los sospechosos de siempre para recuperar la condición de señores detallistas, gente buena y del comercio. ¡Que para bien sea!
primaveradigital@gmail.com