Managua, La Habana, noviembre 12 de 2009 (PD) Muchas de las personas que viajan a través de la isla, ya sea por ómnibus interprovinciales o cualquier otro transporte, se quejan con amigos y familiares de los constantes registros a que son sometidos durante el trayecto.
Sin embargo, son muy pocos los que protestan públicamente ante estos actos de pesquisaje que frecuentemente realiza la Policía Nacional Revolucionaria, apoyada en esas sub-estaciones policiales diseminadas por las carreteras del país y que denominan “Puntos de Control”.

Aunque en el artículo 3 de la Constitución de la República se lee que “la soberanía reside en el pueblo”, es el pueblo quien sufre y profiere callar por miedo a las represalias de la autoridad.
Este lunes 4 de noviembre, el periodista independiente Richard Roselló viajaba desde el pueblo de Batabano, en el sur habanero, hacia la ciudad. En el punto de control cercano a Managua, en la llamada Seis Vías, los pasajeros fueron detenidos por agentes policiales quienes ordenaron a todos bajar del vehículo.
“Venía escuchando música por los audífonos y abstraído en mis pensamientos cuando siento que alguien me toca por el hombro. Era una mujer vestida de completo uniforme que en forma inadecuada me pidió mi carné de identidad,” relata Roselló. Y continúa: “Un poco sorprendido, pero molesto por la forma de la agente, le pregunté el motivo y me dijo que yo había desobedecido la orden de bajar pues se estaban revisando los equipajes. Irritado le contesté que no era militar, que ya el pue

blo estaba cansado con tanto atropello, con esos constantes registro que tenemos que sufrir en cada viaje, donde se pierde mucho tiempo y la paciencia se agota.”
Según afirma el periodista, fue montado en un auto patrullero mientras otro de los pasajeros que vestía uniforme verde olivo, se acercó a los policías y preguntó: “¿Por qué se lo llevan, si está diciendo la verdad?”
Después de una hora en la estación policial de la mencionada localidad, afirma que fue multado y puesto en libertad.
“Cuando llegó el oficial de guardia y me vio allí, preguntó: ¿Y este hombre que hace aquí? Ponle una multa y que se retire, aquí no puedo tener gente sentada.”
Los spots publicitarios que divulgan los medios sobre la tranquilidad ciudadana que protege la policía, son solo eso: publicidad.
La Constitución en su artículo 1 dice que Cuba es “una república unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana”. Pero la Constitución es un documento muy poco divulgado en Cuba. Quizás esa sea la causa, aparte del miedo, por la que muchos no protestan.
amarilisrey@yahoo.com