Primavera Digital saluda a sus lectores en esta, su primera entrega correspondiente al año 2010. Comenzamos con nuestro número 100 en este mes de enero, unidos a la desilusión y el desaliento de nuestro pueblo. El general presidente amenazó recientemente con ‘más revolución y más socialismo’. En la conclusión del año 2009, también pidió al pueblo que se apriete el cinturón. Bueno, eso para quienes puedan pagar lo que cuesta el dichoso cinto en el mercado.
Por otra parte, el año 2009 confirmó la inoperancia de los paraguas políticos opositores tradicionales o como dice un buen amigo, ‘la levedad de la disidencia en la Isla’. Para redondear la cifra, el presidente Raúl Modesto ya tiene su ‘espía’ norteamericano preso y los interesados en mantener el negocio de la ‘ayuda a la democracia’ desde la otra orilla, un elemento que eventualmente sería su aval para continuar las tareas de suministro material a los luchadores pro democracia Cuba adentro.
Parece ser que algunos van a sacar una buena tajada con todo este embrollo del contratista norteamericano arrestado en la Isla. Para igualar el marcador, a los castristas de Fidel y Raúl Modesto Castro, les faltan sólo cuatro contratistas norteamericanos más, a quienes acusar convenientemente de espías. Otros se sienten más tranquilos, porque no tendrán competencia en eso de hacer que ayudan a la democracia cubana. ¿Perdedores? Pues los de siempre. De una parte el pueblo de Cuba y los que luchan por su libertad, de la otra, los ingenuos y siempre culpables yanquis y por supuesto, el contratista.
Hemos escuchado que los socialistas en el poder en España, con Zapatero y Moratinos a la cabeza, tienen oportunidades para revocar la posición común europea este año. Negociarán la excarcelación de unos pocos presos políticos, según se dice, una decena o menos de estos. Con tantos truenos ibéricos, se impone que alguien cargue al machete.
Una visita realizada a fines de 2009, en plena efervescencia navideña al exclusivo y bien surtido mercado Palco, por un equipo de PD nos colocó ante estantes repletos de manzanas y uvas procedentes de Smithsonian Valley, en Virginia USA. Los paquetes de uvas se vendían a precios que oscilaron entre los seis, los siete y los ocho pesos convertibles (cuc). Esto se traduce al cambio actual, en que las uvas de marras cuestan para el cubano de a pie 144, 168 y 192cup.
Por su parte, el kilogramo de manzanas rojas de Virginia al costo de 2,70 cuc, representa más de cincuenta pesos cup. Con salarios promedio inferiores a los 400 cup, es fácil inferir la naturaleza real del cinto que por consejo de Papá Estado debe apretarse el pueblo cubano. Es el que enlaza en un triángulo mortal al mercado cautivo, al monopolio del estado y al inoperante embargo yanqui.
Los padrinos del embargo, insisten en su conveniencia y en que no se autoricen viajes a la Isla. Son el grupo empoderado que ayuda a colocar uvas y manzanas de Virginia atadas como dogal al cuello del cubano. Que halan desde el otro extremo el cinto férreo de la dictadura verdeolivo. De esta forma, no se pierde el equilibrio. Unos mantienen su discurso y otros su razón de existir. No se acaba la dictadura ni el negocio de hacer ver que se lucha contra ella.
PD