- Inicio
- La Consulta
- LAS MUCHAS CARAS DE LA TARJETA BLANCA (I)
LAS MUCHAS CARAS DE LA TARJETA BLANCA (I)
- Por Wilfredo Vallín Almeida
- Publicado 28/01/2010
- La Consulta
- No valorado
Wilfredo Vallín Almeida
Reside en La Habana. Abogado, economista, profesor, ensayista y politólogo. Dirige la Asociación Jurídica Cubana. primaveradigital@gmai.com
Ver todo los articulos de Wilfredo Vallín Almeida
La Víbora, La Habana, 28 de enero de 2010, (PD) Una persona que parece tener muchas razones como para no querer ser identificada nos pide, mediante un tercero, que le expliquemos, y mejor aún, que publiquemos en esta sección, todo lo que sepamos desde el punto de vista legal en relación a la- para los cubanos, desgraciadamente – archifamosa y controvertida “tarjeta blanca”, también denominada “permiso de salida” y conocida en el argot popular como “la carta de libertad”.
Las preguntas que al respecto ese ciudadano nos remite son concretas y apuntan al esclarecimiento total del problema, a saber:
¿Cuándo fue creado el permiso de salida o “tarjeta blanca? La tarjeta blanca, ¿existe en otros países o es solamente un “invento” nacional?
¿Por qué autoridad fue creada? Razones que motivaron su creación y, de existir esas razones, ¿tienen vigencia en la actualidad o ya no se justifican?
¿Cuáles son, en blanco y negro, la(s) ley(es), reglamento(s), resolucion(es), y otros documentos jurídicos donde aparece su contenido?
¿Bajo qué razonamientos (morales, legales o políticos) se otorga o se niega dicha tarjeta? ¿Se han publicado alguna vez o explicado de alguna manera a la población, los detalles inherentes a este problema?
Hay personas que se quejan de que se les ha negado el permiso de salida del país sin ningún tipo de explicaciones. El organismo del Estado a cargo de ese documento, ¿tiene realmente la facultad de negarse sin argumentar sus razones?
Por la tarjeta blanca hay que pagar un precio en metálico. Si después de pagarlo le niegan a uno la salida, ¿por qué en algunos casos no le devuelven el dinero toda vez que la persona no recibió nunca esa tarjeta?
Hay personas que alegan haber recibido “presiones” para poder obtener la tarjeta blanca, ¿ha ocurrido así en realidad?
¿Pudiera alegarse aquí “razón de Estado” para la existencia de ese sui géneris documento?
La “tarjeta blanca”, ¿contraviene o no otros documentos legales internos o internacionales que el país ha firmado?
¿A juicio de La Consulta, ese documento saldrá alguna vez de las reglamentaciones migratorias?
Como puede verse, las preguntas son muchas y requieren de un análisis profundo y particularizado. Por otra parte, cualquier investigación que se hace hoy en Cuba para aclarar cosas provenientes de la alta dirección estatal se hace en extremo difícil, sobre todo si proviene de la sociedad civil.
Lo anterior no será óbice, no obstante, para que procuremos, en las próximas ediciones, ocuparnos de este peliagudo problema (uno de tantos en la Cuba de hoy) y a cuyas interrogantes trataremos de responder con la claridad y el respeto que los cubanos nos merecemos.
vallinwilfredo@yahoo.com
