
Prisión Provincial Canaletas, Ciego de Ávila, 4 de febrero de 2010, (PD) Vivía en el destacamento destinado a los presos que padecen enfermedades crónicas por su invidencia. Era ciego y se le retiró la licencia extrapenal de que disfrutaba, porque la policía le acusó del robo de una bicicleta.
En Canaletas, los reclusos se preguntaron, medio en serio, medio en broma, cómo puede un ciego robar una bicicleta. Pero lo dijo la policía y si bien en Cuba, un recluso puede ser ciego, la justicia nunca lo es.
Raudel González Prieto, se cortó las venas en ambos brazos. Fue en la noche del 28 de enero. Lo hizo en silencio para que nadie interviniera. Quería morir. Cuando el funcionario de Orden Interior llamado Ariel fue a llevarlo a la enfermería, ya Raudel agonizaba en medio de los estertores postreros.
González Prieto llevaba varios días de haber solicitado una entrevista con las autoridades del penal. Las autoridades dicen desconocer por qué este joven se quitó la vida. González fue beneficiado con una licencia extrapenal, pero el tribunal la revocó y le devolvió a prisión. Se dice que encontraron fundamento a la inculpación por el robo de la bicicleta y le pidieron cinco años de privación de libertad por esta causa.
Raudel González Prieto, residía en el municipio avileño de Bolivia.
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