Primavera Digital - http://www.primaveradigital.org/websitepublisher/
ENTREVISTA A UN PANTANO DE AGUAS ALBAÑALES
http://www.primaveradigital.org/websitepublisher//articles/522/1/ENTREVISTA-A-UN-PANTANO-DE-AGUAS-ALBANALES/Page1.html
Víctor Manuel Dominguez
Periodista independiente. Reside en Centro Habana. vicmadominguez55@gmail.com  
Por Víctor Manuel Dominguez
Publicado el 4/03/2010
 
Los miles de pantanos, charquitos y cunetas que unifican y colectivizan el olor en la nación, ninguno ha recibido el merecido reconocimiento de Pantano Vanguardia Nacional, Colectivo de Charquitos Morales, o aunque sea el estímulo local de Cunetas con Olores Perros.




Centro Habana, La Habana, 4 de marzo de 2010, (PD) Cuando un pantano hiede, la injusticia tiembla. Y no es un mero concepto con el propósito de impactar los sentimientos y la nariz del prójimo. Tampoco un ejercicio de mercadotecnia para exportar nuestros autóctonos malos olores.

Si desde la Edad de Piedra los hombres incineraban maderas aromáticas para complacer con humo (per fumun) a sus divinidades, en Cuba, apenas triunfa la revolución, se solean pantanos de aguas albañales para llenar de peste (pes tufus) los barrios de los trabajadores.

Esto nos demuestra la preocupación de las autoridades medioambientales del país por incrementar los hedores patrios en ciudades, barrios y asentamientos poblacionales.

Sin embargo, de los miles de pantanos, charquitos y cunetas que unifican y colectivizan el olor en la nación, ninguno ha recibido el merecido reconocimiento de Pantano Vanguardia Nacional, Colectivo de Charquitos Morales, o aunque sea el estímulo local de Cunetas con Olores Perros.

Es tanta la desidia en darle tratamiento a estos objetos sociales con vida propia que ni el reconocido decano de los pantanos en la isla, ubicado en la intersección de Rayo y Dragones, en Centro Habana, ha recibido el trato preferencial que merece.

Por eso, como un acto de justicia a quien resume en sus aguas pestilentes medio siglo de “embacheamiento” y “pantanización” de la isla, la redacción de La Bola Incendiaria realizó esta entrevista al rey de los pantanos de Cuba.

La Bola Incendiaria: Buenas tardes, Rayos y Dragones. Según tengo entendido, usted ha roto el record de permanencia de un pantano en el país. No obstante, conocemos por tradición nasal que las autoridades nunca le han renovado el agua. ¿Es cierto este rumor?

Rayos y Dragones: Seguro que sí. Mi origen es remoto, casi divino. Nací con las últimas aguas del Diluvio Universal, ya que mi abuelo durante cuarenta días con sus noches hizo flotar en sus corrientes el Arca de Noé. Y no sólo eso, pues me legó una muestra de excretas de cada pareja de animales que aguardaban el final del chinchin. Hoy estas mierdas museables constituyen mi orgullo.

LBI: Con el mayor respeto, ¿aún se mantiene lleno con el agua bendita del Diluvio?

RYD: En esencia, sí. Aunque cuando llueve, lavan, orinan, descargan las aguas albañales o friegan un automóvil los vecinos del barrio, todo viene a parar a mí, algo que me oxigena y mantiene con vida.

LBI: Y anteriormente, ¿cómo sobrevivió?,

RYD: Durante los primeros años de la conquista de Cuba por los españoles, yo estaba casi seco debajo de un manglar que cubría esta área. Pero un día, a un tal Juan de La Cosa le dio por refocilarse sobre mí con una india cuyo nombre aborigen traducido era “Si me pides el pescao te lo doy”, alias La parrillada, y me alimentaban con sus líquidos.

LBI: Ahora dígame. ¿De qué forma pudo conservar durante tantos años esa fragancia capaz de hacer morir de un infarto olfativo a cualquier ser humano?

RYD: Bueno, aparte de la sobrealimentación con aguas albañales, a la dieta diaria de salcochos y otros desperdicios que general las instalaciones de servicio y los vecinos, mantengo mi fragancia gracias a la norma de ratas, gatos y perros muertos que me impuso el Ministerio de Salud Pública.

LBI: Estimado Rayos y Dragones, ¿cuál es la fórmula que ha mantenido puro su linaje de pantano de referencia nacional?

RYD: Lo primero es mi fe en la solidaridad del Poder Popular, la policía, Salud Pública, Higiene y Epidemiología y el Consejo de Vecinos del barrio, pues no les ponen el menor reparo al nivel de pandemia que armo con mi peste, ni a la cantidad de infecciones provocadas por mis bacterias.

LBI: Para finalizar, ¿tiene algo que decirle a los nuevos pantanos de aguas albañales que surgen en cualquier esquina de La Habana?


RYD: Si, como no. Que resistan. No sean melindrosos y acepten cualquier tipo de desperdicio. Esto los fortalecerá. Además, que no teman a las autoridades sanitarias, y mucho menos se estresen por el temor a que un día los vecinos amanezcan aseados y arrojen la basura en los contenedores. Eso es una utopía: Quiénes nacen para puercos del cielo les caen corrales.

LBI: En nombre de la Bola incendiaria, muchas gracias.

RYD: Gracias a ustedes por acordarse de mí.

Luego de las pestilentes palabras de Rayos y Dragones en su aniversario 51 de vida revolucionaria, a este redactor sólo le resta agregar: Cuba será un honroso pantano de aguas albañales.

Eso se los aseguro yo, Nefasto “El epidemiólogo”
vicmadomingues55@gmail.com