DECLARACION

El integrante de la Asociación Pro Libertad de Prensa (APLP), con residencia en Estados Unidos, Adrián Leiva Pérez, murió en circunstancias nada claras al tratar de regresar a Cuba de forma irregular en una embarcación.

La Policía Política informó a los familiares que Leiva Pérez falleció ahogado al tratar, junto a otros tres cubanos, de llegar a tierra a nado desde aproximadamente una milla de las costas, sitio donde los había dejado la lancha que los transportaba, el 24 de marzo.

El cuerpo del periodista independiente, les fue entregado a sus familiares 13 días después de la fecha señalada como fallecimiento, debido, según lo alegado por la Seguridad del Estado, a que su identidad no había podido ser establecida.

En Cuba todos los ciudadanos poseen un Carné de Identidad Permanente, cuyo control y base de datos están en manos del Ministerio del Interior. Además, Leiva Pérez era bien conocido por la Policía Política debido a sus actividades de oposición pacífica dentro del Movimiento Cristiano Liberación, primero, y luego como periodista independiente.

Un sobrino de Leiva Pérez, asegura, que el cuerpo del colega fallecido tenía hematomas en diferentes partes.

En mayo de 2008, Leiva Pérez regresó a Cuba con un permiso de estancia en el país de una semana. Trató de convencer a las autoridades de que le permitieran quedarse en su país, pero al cabo de cinco meses fue embarcado de regreso a Estados Unidos.

El régimen de La Habana no admite, el derecho universalmente reconocido, de entrada y salida libres del territorio nacional de los ciudadanos cubanos.

Ernestina Pérez, la anciana madre del periodista fallecido, afirma que “Me lo mataron porque quería regresar a su patria”.

La APLP reclama del gobierno de la isla, que la confusa muerte de Adrián Leiva Pérez sea esclarecida en su totalidad.

Asociación Pro Libertad de Prensa (APLP)

La Habana, 7 de abril de 2010.