Santos Suárez, La Habana, 27 de mayo de 2010 (PD) La reciente visita de la diputada española y líder de la agrupación UPyD, (Unión, progreso y democracia), Rosa Díez a La Habana y sus posteriores declaraciones tras reunirse con conocidas personalidades y grupos que buscan pacíficamente una apertura democrática en la isla, solo demuestra un total olvido de la ley de causas y efectos.
La diputada manifestó su disgusto y preocupación por la actitud del gobierno de Madrid al mismo tiempo que criticó la equivocada e injustificada política del señor Zapatero. Por la otra mano, manifestó también la posición de algunos opositores entrevistados que se quejaban de una actitud incomprensible de este mismo señor.
Con el perdón de ambos puntos de vista, no resulta ni injustificada ni incomprensible esta política de España, solo hay que dar marcha atrás un poco a esa máquina del tiempo que tenemos todos, (la memoria), y buscar en ella las causas y los porqués de estos efectos actuales.
La Luna de Miel entre el PCC cubano y el partido Socialista Obrero Español comenzó con el arribo al poder de este último en España, después de la desaparición del régimen Franquista. Sin dejar a un lado este gobierno de Franco, ni tampoco al propio partido de la oposición, (el PP), ya desde esas fechas y posteriormente en la etapa democrática, capitalistas españoles comerciaban con la isla y moderadamente comenzaron a invertir. En otras palabras, siempre han estado presentes estos mercantilistas estén o no Franquistas, Populares o Socialistas en el gobierno.
Pero fue la desaparición del Socialismo Este-Europeo, cuando verdaderamente se pusieron las botas, al convertirse España en el principal socio comercial de Cuba. No sabemos en qué lugar están ahora, pero lo que si saben todos los cubanos, es que casi todos los hoteles, inmobiliarias y numerosas corporaciones empresariales, están en manos de españoles y aquí está el “quid” de toda esta cuestión. No es injustificada como dice Rosa Díez, ni tampoco incomprensible como puede haber dicho algún que otro disidente, es altamente justificado y comprensible que el señor Zapatero gaste sus zapatos moviéndose como un atleta de campo y pista en cuanto escenario le sea propicio para ayudar, no solo a sus socios de La Habana, sino a este tipo de capitalistas, que en una ocasión el finado Papa Juan Pablo II calificó de feroces. Hay mucho E-oros de las Indias, (perdón Euros), en juego y sabe Dios cual sea la salpicadura que le toque.
En cuanto a Rosa Díez, un poco que me hace recordar a Federico Capdevila, aquel capitán del ejército español que defendió valientemente a los estudiantes de medicina cuando todos, incluyendo cubanos, le viraron la espalda, demostrando con esto que no se puede medir a los habitantes de una nación con la misma vara.
La propia diputada que conoce la historia reciente de España, hizo la comparación entre lo que sucede en Cuba y lo que sucedió en el Franquismo, cuando los “demócratas” Europeos hacían de la vista gorda por razones, que ellos alegaban, de alta política.
Una vez más la “ley de causas y efectos”, demuestra que las mismas causas producen los mismos efectos en cualquier etapa de la historia y en cualquier país del mundo. En medio de ellas siempre ha estado el poderoso caballero Don Dinero. Esto se olvida casi siempre a la hora de decir las cosas por su nombre.
De todas maneras los cubanos le damos las gracias a Rosa Díez por acordarse de nosotros, sabemos que hay más de “Díez” Rosas Díez en España, pero ella ha sido la única que se atrevió a correr el riesgo de venir sin informar a las autoridades y darnos a conocer que también hay españoles que tienen decencia y vergüenza.