
Prisión Combinado del Este, La Habana, 24 de junio de 2010, (PD) La liberación del prisionero político y de conciencia Ariel Sigler Amaya, a quien saludo y respeto desde estas líneas, ofrece como lectura que el gobierno cubano podría continuar con el proceso de liberación de prisioneros políticos y de conciencia.
Aunque es sin dudas una noticia halagadora, esto, no le da solución al problema. La liberación de los prisioneros políticos es una parte importante del problema, pero no el problema básico. Esta no es la solución real. La solución real del problema del pueblo cubano, es que en Cuba se establezca un régimen democrático donde se proteja la libertad, el derecho a la vida y a la seguridad de las personas.
La solución de nuestro problema nacional, es que se establezca una constitución en la república donde rija un código penal que no criminalice, que no encarcele la voluntad de disentir. Que respete inequívocamente el derecho de todos los cubanos. Esta es la verdadera solución.
Quiero que quede claro que la libertad de los prisioneros políticos es un problema a resolver, pero no el único problema y mucho menos la solución final. La solución es una república que garantice al pueblo cubano el disfrute de todos los derechos y de la libertad política en todas sus facetas maravillosas.