Santos Suárez, La Habana, 24 junio de 2010, (PD) Aunque el título sugiere algo así como un cuento de ciencia-ficción, nada tiene de cuento, mucho menos de ficción, y sí mucho de ciencia para cierto tipo de individuos.
El oportunismo y sus derivados, el utilitarismo y el ventajismo, es una actitud ante la vida que merece un estudio más serio. Prácticamente poco definida, suele siempre aparecer diluida en medio de otras palabras en discursos, charlas de sobremesa, cuentos de camino, discusiones etílico-políticas y últimamente en entrevistas de televisoras extranjeras a personajes de campanilla de los medios de difusión cubanos que les ha dado por hablar lo que antes no se atrevían a decir.
Sus declaraciones en TV, radio, o prensa del exterior obedecen al interés comercial de los productores de llenar un espacio, a la amistad (surgida dentro o fuera de Cuba) con los entrevistadores, y sobre todo porque son archiconocidas figuras.
Pero, ¿es casualidad que estas entrevistas se las concedan casi siempre a los artistas y no a científicos, médicos o profesionales de distintas ramas? Ninguna, estas últimos por muy destacados o premiados que sean su cara y su nombre es desconocido por el gran público.
Últimamente ha habido sus excepciones. una fue cuando resucitaron un personaje olvidado conocido por “El Coreano” (fue veterano de la guerra de Corea), que entrenó a los futuros libertadores de la Sierra Maestra. Al parecer hubo dos entrenadores, este señor y el general comunista español Enrique Líster, que comandó el 5to regimiento del ejército Republicano y que se crió en Cuba. Después de oír alabanzas, anécdotas que mostraban la confianza de los “futuros” en él y su hinchazón por sentirse importante al darle la oportunidad la TV de mostrar al mundo que fue amigo del diablo, apagué el video cuando declaró que había aniquilado toneladas de chinos comunistas en Corea.
Ciertamente no se sabe donde tienen los sesos estos productores de TV. Que credibilidad puede haber en entrevistas de este tipo que solo traen confusión para el espectador extranjero y la ínfima parte del pueblo cubano que tiene acceso a estos programas.
La otra excepción fue un singular personaje nombrado Pánfilo que casi lo convierten en el líder de la oposición, gracias a la publicidad desplegada, que más que política obedece a intereses comerciales.
Al primero se le puede perdonar su avanzada edad, al segundo ser un sencillo y simpático cubano del pueblo, mal utilizado por estos irresponsables de las televisoras, que me hicieron recordar en su momento una vieja película de Arthur Penn y que se titulaba “Un rostro en la muchedumbre”.
Pero lo que si es inaudito son las entrevistas a estos sonoros personajes que han estado ajenos, (y no me refiero a que no lo sepan, sino a que no lo han experimentado en carne propia), a las necesidades, dificultades y desesperanzas que ha sufrido y sufre el pueblo de Cuba. Estos son los que han vivido y viven “en otra dimensión” en estas 10 décadas de necesidades insatisfechas. Viajan constantemente, hacen amistades (y negocios), tienen dinero en bancos internacionales. Cuando viven aquí, tienen acceso a todo; han resuelto y escapado de mejor manera que el resto de los cubanos de a pie.
Cuando “se puso malo esto”, a la caída de los países socialistas del Este escaparon con contratos de trabajo al exterior que los mantuvieron lejos, lejísimos de los problemas y necesidades. Como se fueron con estas privilegiadas oportunidades, van y vienen cuando les da la gana porque siguen teniendo propiedades e intereses aquí, amén de los que ya poseen allá.
“No están todos los que son, ni son todos los que están”, reza un antiguo dicho. Hay otros que también han tenido oportunidades, pero al menos han tenido la dignidad de callarse y no andar buscando publicidad (y dinero, porque estas entrevistas las pagan).
Para este tipo de individuo, Martí tuvo un pensamiento que los desenmascaró. En la época que lo concibió, iba dirigido a cierto tipo de literatos, hoy puede admitirse a otras profesiones casi siempre relacionadas con el arte y surgidas en el siglo XX:
“Todas las tiranías tienen a mano uno de estos cultos, o muchos de ellos, para que piense y escriba, para que justifique, atenúe y disfrace: porque con la literatura suele ir de parejo el apetito del lujo y con este, viene el afán de venderse a quien pueda satisfacerlo. Por una casa con coche y bolsa para queridas se vende mucho bribón inteligente”. (Obras completas de José Martí 12- 276).
No hay nada nuevo bajo el sol de Cuba, o del mundo. Este lapidario pensamiento de Martí se aplicó, se aplica y se seguirá aplicando. Siempre han existido los “oportunistas”, estos personajes vienen de otra dimensión, aquella en que no existen los escrúpulos, los principios o la capacidad de “empatía” y siempre existirán los simplones que los toman en cuenta y le hacen coro.