
La Víbora, Ciudad Habana, 15 de julio de 2010, (PD) Un letrado miembro de la Asociación Jurídica Cubana (AJC) se ha dirigido a este articulista con la solicitud de que, ya que los viernes el periódico Granma publica cartas de distintas personas que le escriben, quizá fuera también procedente enviarles algunos de los artículos que se publican en esta sección a ver si también se reproducen en Granma.
La opinión de ese letrado, muy buen técnico por cierto y con muy buena fe, es que ese rotativo pudiera estar comenzando a parecerse a lo que en su tiempo fueron Tiempos Nuevos, Novedades de Moscú, Literaturnaya Gazeta, Sputnik y otras publicaciones de los tiempos de la Perestroika y la Glasnost en la extinta Unión Soviética.
Otros en la AJC no compartimos ese optimismo ni creemos que por ahí van las cosas. Alguna vez un famoso escritor latinoamericano dijo: “La verdad a medias es una forma del engaño, como la libertad a medias es una forma del despotismo”. Y esto nos parece que se asemeja más a la realidad de lo que ocurre. Expliquémonos.
Como ya es conocido, el académico e investigador oficialista Esteban Morales fue sometido a un proceso de expulsión del Partido Comunista por haber publicado en la página de Internet de la Unión Nacional de Artistas y Escritores de Cuba que “los robos y el aprovechamiento personal de los recursos colectivos…podían ser más enemigos de la revolución que los disidentes…”. Al día siguiente de su publicación, el texto de Morales fue retirado de la página y su autor desaparecido de la televisión.
Los que ya tienen alguna edad recordarán lo que siempre se nos dijo sobre la crítica y la autocrítica. Ahora resulta que ellas son buenas, pero… no hay que exagerar.
En un discurso que pronunciara en el acto de proclamación de la Constitución socialista el 24 de febrero de 1976, el actual presidente de los Consejos de Estado y de Ministros aseveró: “No debe bastar, a este propósito, la publicidad que reciban nuestras leyes en la prensa, sino que deben organizarse de manera sistemática áreas de estudio para que las masas profundicen en el conocimiento de la Constitución y de las leyes. Estos deben ser documentos (…) que se incorporen a los correspondientes programas de estudios del Sistema Nacional de Educación”.
Quizás pudiera alegarse que, entonces, poderosos factores se opusieron al Ministro de las FAR en la consecución de tan loable propósito, pero… ¿y ahora? ¿Por qué no se enseña en la primaria, en la secundaria, en el preuniversitario y luego en la universidad la Constitución del país a las nuevas generaciones? ¿No fue esto lo que dijo Raúl hace ya 34 años?
Preguntado sobre lo anterior, creo que mi abuelo hubiera dicho: “el problema es que entre el dicho y el hecho…”.
Otro ejemplo que pudiera argüirse, entre muchos, es el de la flamante Contraloría General de la República.
En un informe reciente, nos dice que el problema de la NO observancia de la legalidad es uno de los más importantes y extendidos a todos los niveles que encontraron en sus auditorías.
Si las propias entidades estatales (en prácticamente todos los niveles e instancias) hacen oídos sordos a la ley, ¿cómo habría que llamar a esto en la prensa: ingobernabilidad, prevaricación, corrupción generalizada y oportunista? La Contralora lo dijo…pero quedó ahí.
Para nosotros existe aquí un problema aún más grande y generador de todo lo demás y es que con la Contraloría se repite un fenómeno típico de la revolución: hay personas y niveles que quedan fuera del control y de la ley. La Contraloría se subordina al Consejo de Estado y por tanto no puede pedirle cuentas a éste. Por ahí empiezan las cosas.
En los Estados Unidos, por citar un ejemplo cercano, el Poder Judicial ha sentado a varios presidentes en funciones en el banquillo de los acusados. Algo como eso es sencillamente impensable en Cuba. No ya que semejante hecho ocurra en realidad, sino tan sólo que el Granma publicara la necesidad de que la capacidad de la ley para enjuiciar debiera abarcar a todos los ciudadanos sin excepción, aun a los gobernantes.
Entonces, el Granma continuará con la publicación de algunas cosas que den una impresión de que es posible criticar lo que mal anda, que empieza a existir libertad de expresión en la Isla. Si estamos en Ginebra, bueno es liberar poco a poco el pensamiento y que se diga la verdad…solo que, LA VERDAD; SÍ…PERO NO TANTO.
vallinwilfredo@yahoo.com