
Prisión Combinado del Este, La Habana, 15 de julio de 2010, (PD) El 27 de junio de 2010 murió por falta de asistencia médica el recluso Antonio Castro Wong. El recluso sufrió un fuerte ataque de asma y por orden del teniente Savón, oficial de guardia mayor en la Unidad 2, no fue remitido al llamado Hospital Nacional de Reclusos, ubicado dentro del Combinado del Este.
La víctima, de 38 años de edad, extinguía su sanción en la Unidad 2 de la referida cárcel. Llama la atención que en esta unidad no existe médico de guardia. Según los carceleros, no se dispone de personal médico para asumir estas funciones. Para llenar el cometido, designaron a un preso que dispone de algunos conocimientos de enfermería, pero que no tiene competencia ni poder de decisión para resolver cosa alguna.
Otro punto a destacar son los riesgos crecientes que corren los prisioneros políticos cubanos en las cárceles donde extinguen sus injustas condenas. La convivencia con reclusos comunes y la permisibilidad de los carceleros y funcionarios del Ministerio del Interior, podría dar espacio y alentar venganzas personales. Estas estarían estimuladas por la perspectiva de la eventual liberación de los presos políticos.
Mientras se mantenga la convivencia de los presos políticos con criminales endurecidos, que son y siempre han sido susceptibles a ser usados por coerción u otro medio persuasivo, como ejecutores de vendettas, políticas o no. Los prisioneros políticos y de conciencia cubanos corren un peligro dentro de las prisiones que cada día se incrementa, dada la inexorabilidad de una excarcelación que podría ser inminente.
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