Periodista independiente. odelinalfonso@yahoo.com Arroyo Naranjo, La Habana, julio 22, (PD) El béisbol cubano no acaba de acotejarse y recuperar la primacía amateur-profesional que tuvo antes del Mundial de 2007, celebrado en Taipei de China. Recién finalizó la edición XXV del torneo holandés de Haarlem y el seleccionado nacional, dirigido esta vez por el manager debutante al frente del equipo grande, Germán Mesa Fresneda –ganador con el equipo Industriales de la XLIX Nacional de Béisbol- terminó en el segundo puesto tras la novena de Holanda con siete victorias y dos derrotas.
No son pocas las interrogantes a la hora de definir cuáles son las pifias que van en detrimento de la calidad y el prestigio de la pelota cubana, líder absoluta en Copas Intercontinentales, Mundiales y Panamericanos por más de 25 años. Los incentivos al atleta, la falta de fogueo internacional por temor a las deserciones, los factores psicológicos e ideológicos y los mecanismos arbitrarios de selección del team Cuba, sin dudas marcan el retroceso.
Estoy en el bando de los aficionados que piensan que nuestro béisbol profesional -aunque el deporte revolucionario lo quiera subvalorar como amateur- enfrenta la peor crisis económica y anímica desde que revolucionó como práctica masiva y de entretenimiento para todos. Pese a la aparición de figura nuevas que enriquecen los espectáculos nacionales de hoy, como es el caso de Donal Duarte, Danel Castro, Alexei Bell y Ariel Sánchez, la conformación de una élite que represente al país en escenarios internacionales está permeada de obstáculos y decisiones que se fraguan al más alto nivel.
Fórmulas tales como reforzar el picheo con lanzadores zurdos y de amplio repertorio, aplicar la velocidad en función de la ofensiva (fundamentos del béisbol asiático) o cambiar la dirección del equipo con la política del “manager ganador”, aún no encuentran su despeje.
La Comisión Nacional de Béisbol, que entre otros preside Antonio Castro, hijo del ex presidente Fidel Castro, en tres años (record histórico) ha colocado como timoneles del team Cuba a cinco figuras de la pelota cubana: Rey Vicente Anglada, Antonio Pacheco, Higinio Vélez, Esteban Lombillo y un quinto disputado entre el mentor capitalino Germán Mesa y el villaclareño Eduardo Martín. También ha reforzado tras bambalinas el equipo técnico de béisbol con ex glorias deportivas, que sí bien no todas viajan con la delegación, el resto cuenta con los medios para asesorar desde Cuba cada partido.
La XXV Semana Beisbolera del Torneo de Interpuertos, Haarlem 2010, fue otro desmarque de la primacía mundial para el béisbol cubano, poco bateo colectivo con destaque individual para los pitcher zurdos Yoandry Portal y Norberto González. En la última jornada Cuba fue al desquite con Holanda después de caer ante éste el 13 de julio con marcador de diez carreras por cero.
Haarlem se puede considerar un torneo de segunda línea si se tiene en cuenta la participación de peloteros universitarios o de ligas doble y triple A. Cuba ha ganado en ocho ocasiones el Torneo Interpuertos de Holanda y su anterior revés fue en el año 2008.
Aún quedan los mundiales juveniles y universitarios, pronosticados para el 23 y 30 de julio próximo en Canadá y Japón, respectivamente. El escepticismo está latente tanto en la afición como en las autoridades deportivas, quienes no encuentran despeje alguno a la crisis del béisbol, que dicho sea de paso, no es la única crisis.
odelinalfonso@yahoo.com
Foto: Odelín Alfonso