Oscar Mario González
Periodista independiente. osmagon@yahoo.com
Articulos del Autor
SALIR DE NOCHE
- Por Oscar Mario González
- Publicado 18/02/2010
- Sociedad
- No valorado
La ciudad de La Habana, cuya vida nocturna tenía su apogeo al filo de la medianoche y se prolongaba hasta la madrugada, es hoy una ciudad desierta pasada las nueve de la noche.
EL COLMO DE UN BODEGUERO
- Por Oscar Mario González
- Publicado 11/02/2010
- Sociedad
- No valorado
Los robos a bodegas se han hecho mucho más frecuentes a raíz de iniciarse el “periodo especial”, eufemismo con que se designa la agudización de la crisis permanente de la economía isleña. Por los días que corren, están a tutiplen. L Y 23
- Por Oscar Mario González
- Publicado 4/02/2010
- Sociedad
- No valorado
L y 23 es el punto preferido por la juventud para estrenar una camisa nueva o para lucir el par de zapatos que recibió de Madrid. Lo que más atrae, quizás, sea la tolerancia e indiferencia de los concurrentes para quienes nada, por inusual que parezca, causa asombro.
EL CRISTO DE LA HABANA
- Por Oscar Mario González
- Publicado 28/01/2010
- Sociedad
- No valorado
A una conclusión podemos arribar cuando nos acercamos a tan controvertida obra: la estatua del Cristo de la Habana está viva de milagro.
ES UN COCO LO QUE TENGO CONTIGO
- Por Oscar Mario González
- Publicado 21/01/2010
- Sociedad
- No valorado
Casi nadie quiere ser agricultor y mucho menos dedicarse al oficio de tumbar y acopiar cocos. La fuerza de trabajo actual se compone de gente mayor pues los jóvenes prefieren emigrar a la ciudad, preferentemente a la Habana, aunque ello implique aprender a vivir del “invento”. TRISTES NAVIDADES
- Por Oscar Mario González
- Publicado 14/01/2010
- Sociedad
- No valorado
Playa, La Habana, 14 de enero de 2010, (PD) Bastaba caminar por nuestras calles o adentrarse en cualquier hogar cubano para arribar a idéntica conclusión: no parecía que estábamos en navidad. No se sintió el más mínimo indicio de esa época del año en que la alegría y los buenos deseos marcan el semblante de los pobladores.
LA NOCHE DE LA NOCHEBUENA
- Por Oscar Mario González
- Publicado 16/12/2009
- Sociedad
- No valorado
Playa, La Habana, 17 de diciembre de 2009, (PD) La Nochebuena era la fiesta de la familia cubana. Aquel espacio de encuentro entre seres allegados del que nadie podía sustraerse por lo que a veces el hijo, al casarse, estaba obligado a compartir la actividad con la suegra y con sus padres biológicos.
LOS MULOS EN TRANCE
- Por Oscar Mario González
- Publicado 10/12/2009
- Sociedad
- No valorado
Hoy es bien difícil ver a un campesino montado en mulo porque las pocas de estas bestias aún existentes apenas alcanzan para el traslado de productos agrícolas y comestibles.
LA LUCHA POR LOS FRIJOLES
- Por Oscar Mario González
- Publicado 3/12/2009
- Sociedad
- No valorado
Para el cubano promedio la noticia es funesta. Se trata del renglón alimenticio que junto al arroz conforman la dieta básica del habitante de la Isla. A tal punto el frijol pesa en nuestra dieta que su nombre identifica al alimento humano en su sentido más amplio. EL VECINO DE AHORA
- Por Oscar Mario González
- Publicado 26/11/2009
- Sociedad
- No valorado
Playa, La Habana, noviembre de 2009 (PD) Medio siglo atrás la secular fidelidad entre vecinos fue sustituida por la lealtad a Fidel Castro, cuya figura se decía y, aún se dice, encarnaba a la patria y al socialismo. EL VECINO DE ANTES
- Por Oscar Mario González
- Publicado 19/11/2009
- Sociedad
- No valorado
Según nuestra idiosincrasia, el vecino constituía un ingrediente fundamental en la convivencia diaria. Era la persona en que a veces depositábamos los más delicados secretos de nuestra vida seguros de encontrar lealtad, comprensión y ayuda.
¡MAL RAYO TE ESCUPA EL GUIRO!
- Por Oscar Mario González
- Publicado 12/11/2009
- Sociedad
- No valorado
Playa, La Habana, noviembre 12 de 2009 (PD) ¡Mal rayo te escupa el guiro! Con esta expresión, típicamente campesina, nuestros guajiros maldicen o expresan su asombro ante algo o ante alguien. Por otra parte y en el lenguaje cotidiano, se utiliza mucho “lo partió un rayo” para referirse a la desgracia acaecida a un tercero así como “que te parta un rayo” para exteriorizar un mal deseo.
