Manuel Aguirre Lavarrere (Mackandal)
Escritor, poeta independiente, reside en Guanajay, provincia Habana. makandalmm@yahoo.com
MARCAR LAS DIFERENCIAS
- Por Manuel Aguirre Lavarrere (Mackandal)
- Publicado 25/11/2010
No hay que llamarse a engaño: la depauperada vida que sufre el pueblo de Cuba se debe al inmovilismo político del régimen y a la falta de libertades ciudadanas, que son los verdaderos culpables de la tragedia.
Por ello merece, aplausos el espaldarazo que ese órgano, mal comido por el régim
en cubano por no entrar en su juego de mentiras y cambios cosméticos, realizó con el otorgamiento del Premio Sajarov al licenciado y opositor cubano Guillermo Fariñas Hernández, luchador de larga data por los derechos vulnerados a su pueblo, por un régimen que a estas alturas no tiene nada que ofrecer que no sea miedo y brigadas antimotines, hilvanadas de forma obediente y sin criterio propio a los cabildeos a beneficio propio de la dinastía castrista. Los opositores cubanos, al menos la mayoría, no esperaban menos que el triunfo de la vergüenza frente a la canallada arropada de humanismo. Complace y convence la decisión de la Unión Europea. Frente a gestos como este, el aplauso unánime de la oposición cubana, tanto fuera como dentro del país. Y el regocijo de los movimientos cívicos de lucha contra el racismo en Cuba, demostrando que somos lo mismo y con iguales objetivos: el desanclaje de la tiranía y el advenimiento de la prosperidad a la nación toda.
Pienso que son sobrados motivos para no dejarnos arrastrar por los cantos de sirena de un régimen caduco y desahuciado por un por ciento representativo de sus ciudadanos. Nuestro único y digno camino es incrementar el desapego a la dictadura, para marcar claro las diferencias entre lo que es un pueblo que pide cambios y un régimen de naturaleza dictatorial y racista.
makandalmm@yahoo.com