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RECUERDOS DE NAVIDAD Y AÑO NUEVO

El Cerro, La Habana, 2 de diciembre de 2010, (PD) Las navidades se acercan. Esta milenaria tradición junto al año nuevo es celebrada por una buena parte de los países del mundo, pero la fiesta en Cuba ha decaído durante los últimos cincuenta años debido a la política aplicada por el gobierno, que pretendió la pérdida de tan sagrados valores.

Mis recuerdos de aquellas celebraciones aun resultan vívidos. La cena del 24 de diciembre era el centro de esta actividad. Cada casa, según las posibilidades familiares, tenía una mesa con más o menos platos fundamentales. El lechón asado, los frijoles negros o el congrí, la ensalada de lechuga y la yuca con mojito no podían faltar. El pavo y el pollo servían de complemento o sustituto en la bandeja puesta. Los postres básicos eran los turrones de jijona y alicante que acompañaban a los dulces caseros como las torrejas en almíbar o el coco rallado y la mermelada con queso. Algún vino dulce, tinto o blanco formaba la combinación perfecta del ágape.

La conmemoración de raíz católica por el nacimiento del Niño Jesús, era compartida por la mayoría de la población. Independiente a la fe religiosa de cada cual, servía para congregar a la familia y los amigos íntimos en tan señalado día.

La víspera del nuevo año era otro motivo para reunirse. Una comida semejante a la anterior constituía el elemento esencial de esta festividad. Las doce uvas, los higos, los turrones y el brindis con sidra (champagne), eran obligados hacia la medianoche.
Campanas, silbatos, luces de bengala, matracas y cuanto hiciera ruido, se podían escuchar dentro de la gran algarabía seguida de sinceras felicitaciones de salud y prosperidad. La venida de tiempos mejores era un anhelo de todos, sin distinción de razas y credos.

Otro de los hábitos más comunes era la asistencia de los fieles a la iglesia para participar en la Misa del Gallo que se oficiaba a las doce de la noche, víspera del advenimiento del hijo de Dios. Esta ceremonia cuenta hoy con una gran cantidad de participantes y se renueva después de pasar por una etapa de crisis debido a las presiones ideológicas que impuso el Estado en una época.

Los trabajadores, tanto del sector privado como público, esperaban en las Navidades el aguinaldo pascual. Aquellos nacidos a partir de 1959 desconocen esta práctica que consistía en estimular a cada empleado con un por ciento por encima del salario.
Las personas con oficio independiente entregaban pequeñas tarjetas a sus clientes en espera de una dádiva de éstos. En otros casos, el regalo era una cesta con víveres para la ocasión.

Algo parecido entregaban hace un tiempo atrás algunos organismos y empresas estatales bajo el rótulo de estímulos, condicionados a fuertes parámetros de cumplimiento laboral. Actualmente esto ha desaparecido casi por completo, como pasa aquí con todo.

Los arbolitos de Navidad formaban parte de los adornos con los que se esperaba estos festejos, bien fuera en el hogar, iglesias, tiendas y demás establecimientos públicos. Llenos de guirnaldas de luces y bolas de múltiple colorido, daban al ambiente una alegría sin igual.

Los nacimientos, con sus figuras de diferentes tamaños, eran el complemento de esta decoración simbólica. También se representaban en determinados lugares escenas navideñas con seres humanos que actuaban para el público asistente.

Los villancicos, que aquí ya solo se escuchan en los templos, eran otro de los elementos de mayor agrado de las personas. De pequeño aprendí en la escuela Jingle Bells, sin embargo el más cantado en todos los países es Noche de Paz compuesto por un sacerdote austriaco en 1818.

El intercambio de regalos ahora es casi imposible para una inmensa mayoría. El costo de los regalos y las limitaciones económicas nacionales y personales hacen prohibitiva esta costumbre entre parientes y amistades. La solución al problema puede ser enviar una postal alegórica si la encuentras y así desearle lo mejor al destinatario.

El inventor de tan sencilla y ahorrativa idea fue el inglés Henry Cole en 1843, quien al no poder escribir tantas cartas en poco tiempo, encargó imprimir una tarjeta que decía: “A merry christmass and happy new year”.

Santa Claus o Papá Noel son la representación del espíritu navideño en la actualidad.

La navidad y el año nuevo, desvirtuados hoy de su simbolismo original, nos hacen coincidir con Barbarito Diez, ese desaparecido astrólogo cantante, quien tenía mucha razón cuando improvisaba: “Cuando volverá la Nochebuena, cuando volverá”.
primaveradigital@gmail.com

1 Response to "RECUERDOS DE NAVIDAD Y AÑO NUEVO"

 
Buenavista VCuba
said this on 04 Dec 2010 5:09:27 PM EDT
Este post ha sido incluido en el Blog BuenavistaVCuba Weblog
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