Hildebrando Chaviano Montes
Abogado, encargado de Relaciones Públicas del Movimiento de integración racial Juan Alberto Gómez. Miembro de la Corriente Agramonista de Abogados Independientes. hildebrando.chaviano@yahoo.com http://hchaviano5.blogspot,com http://www.twitter.com/@hildebrandoch
CONCIERTO CONCILIADOR
- Por Hildebrando Chaviano Montes
- Publicado 25/09/2009
En apariencias, era sólo otro concierto, pero nada más empezar, se vio hacia donde apuntaban los organizadores. Los artistas participantes y los números musicales escogidos alcanzaron un clímax de casi apoteosis por la libertad. Juanes escuchó a los cubanos, a los que no estaban de acuerdo con la celebración del evento y a los que lo apoyaban. Prestó oído incluso al ruido de los discos rotos a martillazos.
Se oyó clamar a nuestros amigos, que lo son, por la libertad y el cambio, y también lo hizo el pueblo presente, aunque con timidez por la falta de costumbre de gritar palabras prohibidas.
Voy a mencionar con la mayor brevedad la única nota discordante, porque aunque fue al final, no quiero que se quede el mal sabor. Juan Formel, sencillamente y como diría un buen cubano, la cagó: debió conformarse con cantar.
Parece que soplan otros vientos en Cuba, al fin vemos una lucecita que ojalá no la apaguen los enemigos de la paz y la libertad. Juanes fue valiente porque al hacer lo que hizo, arriesgó el ganarse odios de todas las ideologías en las dos orillas, pero valió la pena por él, por ellos y por nosotros. Disfrutamos la música, también cada mención de las palabras libertad, paz y cambio, y el saludo enviado a Los Aldeanos y a Silvito El Libre, que aunque no pudieron estar, sí estuvieron.
El puente está tendido, quisiera estar seguro de que los cubanos de la diáspora lo han comprendido, incluso los rompe discos, porque los quiero. El tiempo obra a nuestro favor, a favor de los cambios democráticos en Cuba y la desaparición del oprobio.

La lucha cívica y pacífica debe ser nuestro método para forjar entre todos la patria nueva. Esto se acaba y debemos estar preparados para asumir los cambios con madurez y responsabilidad, dejar de lado las pequeñas ambiciones, odios, rencillas y demás miserias humanas que debilitan a la oposición política dentro de la isla. El gobierno se va a sentar a conversar porque es el único camino hacia la paz. De hecho ya lo hace, leen nuestra prensa independiente, conoce nuestras opiniones y aunque sea de forma apenas perceptible, comienzan a realizar pequeños movimientos coincidentes con los reclamos de la oposición.
Es cierto que hay altibajos, avances y retrocesos, pero sin dudas, un tiempo atrás el movimiento opositor no tenía ni remotamente el espacio de que dispone en la actualidad. Este espacio se ha ganado con tesón, inteligencia y valor. Sin la necesaria unidad, la oposición pierde fuerzas y prestigio ante el pueblo.
Juanes y sus compañeros nos han dejado un mensaje, aprovechémoslo por el bien de todos y que la historia no nos juzgue también por lo que pudimos hacer y no hicimos.