Moisés Leonardo Rodríguez
Periodista, está al frente de la Corriente Martiana, reside en Cabañas, Pinar del Río. corrientemartiana2004@yahoo.com
ADICCION
- Por Moisés Leonardo Rodríguez
- Publicado 23/10/2009
El general presidente por sucesión, Raúl Castro, anunció en el discurso de clausura de la ultima sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), institución que sustituye la ausencia de un parlamento real en la isla, anunció la posposición del 6to congreso de los comunistas y en su lugar se celebrará una conferencia nacional de esa institución con el fin de reestructurar los mandos del país.
Al huir de Cuba, el dictador Batista se llevó en efectivo varios millones de pesos que sumó a los que ya tenía en depósito en el exterior. Los sandinistas, al perder las elecciones, repartieron entre los suyos el botín robado a Nicaragua en lo que se llamó la piñata. En Rusia, los empresarios y gobernantes proceden en su mayoría de los comunistas y los cuerpos represivos del imperio caído.
Las experiencias históricas han de ser tenidas en cuenta. Raúl lo sabe y las aplica con la sutileza de que ha hecho gala en muchos casos, o como se dice por acá: tira la piedra y esconde las manos, como la gatita de María Ramos.
La gerontocracia ha aceptado, por consenso al menos, que la cesación de sus vidas es inminente. Celebrarán la conferencia nacional del partido para garantizar el futuro, no del pueblo como ellos dicen, sino el futuro de los herederos de su obra: la de permanecer ininterrumpidamente en el poder per secula seculorum.
Manifiesta su pragmatismo el general. Lo primero, primero. Se repartirán los cargos clave entre los que han mostrado incondicionalidad, entre los altamente confiables. Ellos ocuparán los puestos que garantizan el disfrute junto a los suyos de todas las comodidades. Las soluciones para los de a pie, después.
Al repartir cargos a tiempo garantizarán comodidades que incluyen criados, aunque la revolución triunfante en el 59 criticara su uso por la burguesía anterior. De grandes y a veces varias casas como las que confiscaron a los burgueses desplazados en los sesenta. De vehículos y otros medios de confort y lujo para el mejor desempeño de sus funciones que incluyen, según demuestra la práctica social de los últimos cincuenta años, el disfrutar de la vida a todo meter.
Para los del círculo de poder se anunció que se darán los pasos que garanticen sus vidas y las de los suyos. Para los males del pueblo, solo promesas que se repiten desde hace más de cincuenta años y algunas más sobre nuevas aberraciones existentes gracias a la revolución.
Según su visión, la gerontocracia cree que el facilitar el acceso a la miel del poder a los leales es la vía de garantizar su trascendencia, entendida como el no olvido, la absolución de la historia. Ser recordados como los benefactores de la patria, reducida esta última al bienestar personal y familiar de los escogidos.
Vivimos en estos momentos el hundimiento de las naves de la estatalización y el paternalismo que sostuvo contra toda lógica el último caudillo. El heredero ha dado la voz de unificar la moneda como la encontraron ellos al tomar el poder. Traer de vuelta a los estudiantes a las escuelas de sus pueblos como siempre estuvieron. Del fin de las gratuidades, de que cada quien tendrá lo que sea capaz de producir, como era hasta los años cincuenta.
Lo que ayer fue negado por ellos al tomar el poder, hoy es retomado para negar lo que han hecho ellos mismos en cinco décadas. Asistimos a una puesta en escena de la ley de la negación de la negación que es base de la doctrina que utilizaron para justificar el disfrute por ellos de la miel del poder y el sufrimiento de ácidos para los demás todos estos años.
Casi ningún alcohólico reconoce serlo y ello imposibilita su tratamiento. Las adicciones solo pueden ser controladas cuando los que las sufren se disponen a ello. Los gobernantes cubanos mienten al decir que ocupan sus posiciones por la voluntad popular. Las ocupan por su adicción. No tienen cura.