LA IDOLATRIA
- Por Abel Mirabal
- Publicado 29/10/2009
San Miguel del Padrón, La Habana, 29 de octubre de 2009, (PD) El tema más condenado por Dios en las escrituras es la Idolatría. El Señor la considerapráctica abominable (Deuteronomio7:25). Según El la Idolatría es:
“Cambiar su gloria en semejanza de imagen”. (Romanos 1:23 – Hechos 17:29.)
“Cambiar la verdad de Dios en una mentira”. (Romanos 1:25 – Isaías 24:20)
“Incompatible con el servicio de Dios”. (Génesis 35:2-3; Josué 24:23; 1 Samuel 7:3; 1
Reyes 18:21; 2 Corintios 6:15-16)
Sin colocar la referencia, pues la lista sería muy larga, y guiándome por un diccionario bíblico les digo que la Idolatría es, además de lo anterior: Hacer imágenes, inclinarse ante ellas, adorar las imágenes, ofrecerles sacrificios, mirar las imágenes, servirle a las imágenes, entronizar ídolos en el corazón, codicia, sensualidad, es una obra de la carne, etc.Las Escrituras la describen como una obra de las manos pecadoras: aborrecible a Dios, vana y necia, sangrienta, abominable, inútil y contaminadora.
De todo lo relacionado con este tema en el diccionario encontré uno que es muy importante y deseo tratar en detalle: rendirle culto al Dios verdadero por medio de imágenes.
¿Se puede hacer semejante cosa, se puede adorar a Dios así, con abominación?
Los errores de las iglesias y los sacerdotes no tienen que pagarlos los pueblos. Dios bendice cuando le adoramos en el corazón, aunque sean inducidos y llevados por malos métodos, pero cuando ese error se hace concientemente y el pueblo quiere, de corazón, seguir por el camino de la idolatría, entonces Dios hace su propia decisión y retira la bendición.
Durante milenios, con las más disímiles justificaciones, hemos adorado a Dios en muchas iglesias mediante imágenes, santos, sincretismos, etc., etc., etc. Hoy, en éste mundo dinámicamente cambiante, tecnológico y hermoso (al menos para mí) Dios exige el cese de esas prácticas para recibir sus bendiciones.
¿Y mi libre albedrío? ¡Ay hijo! Si lo tienes, disfrútalo, te respeto lo que quieras hacer, pero escucha, no seas sordo ni necio, todo tiene un precio.
En Deuteronomio, desde el capitulo 4 hasta el 7, tienes un gran texto que leer, pasarás por los Diez Mandamientos que te invito a cumplir porque SI se puede llevar una vida con ellos como norma. Además, en Levítico 26:1, antes de decirnos las bendiciones de la obediencia, nos recuerda: “No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantareis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella, porque yo soy Jehová vuestro Dios.”
En ese mismo capitulo de Levítico puedenleer las consecuencias de la desobediencia. En el versículo 30 delcapítulo 26 dice: “Destruiré vuestros lugares altos, y derribaré vuestras imágenes, y pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os abominará.”
Dios bendice al que le sigue de corazón, es imposible tratar de estafarlo, esconderle nuestros verdaderos propósitos o intentar hacernos pasar por el. Abba lo sabe incluso antes de que pensemos hacerlo.
Adorar a Dios con el corazón limpio, en espíritu y en verdad no es tan difícil, sobre todo cuando comenzamos a ver la llegada de sus bendiciones inequívocas: solo Dios puede hacer cosas maravillosas.
Querido hermano, si tienes un propósito imposible para tus reducidos medios, asiéntalo en las manos de Jehová, con la mayor sinceridad, a corazón limpio y podrás ver su gloria en tu vida.
Para terminar, las Escrituras describen a los que practican la idolatría como hombres que se olvidan de Dios, se alejan de El, profanan su nombre, lo dejan, lo enojan, se desvanecen en sus discursos, se acaloran, se aferran al engaño, juran por sus ídolos, etc.
Si éste artículo le lleva a considerar y meditar, entonces he cumplido con el propósito de Dios. El quiereque pienses en su verdad, en su palabra, que la estudies y aprendas para que no llegue hombre malsano a interpretar por ti y a decirte Dios dice esto, aquello o lo otro. Dios quiere que, con la guía de un pastor,encuentres el camino a Él. Ese camino pasa exclusivamente por el culto a Jehová. Menospreciemos el culto a la personalidad, los cultos malsanos y desorientados, seamos responsables con nuestro espíritu y con el espíritu de la nación.
Ni siquiera los ángeles de Dios aceptan adoración. En Apocalipsis 19:10 dice Juan al ángel que le hablaba: “Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios, porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.”
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