Moisés Leonardo Rodríguez
Periodista, está al frente de la Corriente Martiana, reside en Cabañas, Pinar del Río. corrientemartiana2004@yahoo.com
NO ES SOLO EL BLOQUEO
- Por Moisés Leonardo Rodríguez
- Publicado 5/11/2009
Cabañas, Habana, 5 de noviembre de 2009, (PD) Firmado por el periodista Joel Mayor, aparece un artículo de opinión parcializada en la edición del 21 de octubre del periódico Gramma bajo el título “Una Guerra contra las Escuelas”.
Mayor utiliza el dolor humano de impedidos físicos, sus familiares y todo ser humano sensible, para fines político propagandísticos a favor del discurso del grupo que detenta el poder en la isla desde hace más de cincuenta años.
En el segundo párrafo se asegura que los niños cubanos con limitaciones físico- motoras podrían disponer de “sillas de ruedas que se muevan con energía eléctrica” si la firma norteamericana Spinlife no hubiera rechazado las solicitudes del Estado cubano para adquirirlas.
Más adelante argumenta que “la lejanía de los mercados a los cuales Cuba está obligada a acudir impone considerables costos adicionales”. Cierra el círculo vicioso de las justificaciones oficialistas con un listado de lo que podría comprarse para la atención y educación de limitados físicos de no incurrirse en dichos costos adicionales.
La imparcialidad demanda de los periodistas la presentación de todas las caras del hecho informado, de todos los factores que lo condicionan.
No expone Mayor que las carencias de estos niños, y las de todos los cubanos, menores y adultos, están determinadas esencial y primeramente por las malas políticas públicas del gobierno cubano que impiden que en el país se creen riquezas que suplan los “costos adicionales” y nos hagan económicamente una nación independiente.
Es justo que el embargo del gobierno norteamericano, al que los oficialistas como Joel denominan bloqueo, sea eliminado. No tiene ya sentido práctico y solo alimenta el capital político de los que realmente tienen bloqueado al pueblo cubano.
Justo es también que los que detentan el poder en Cuba realicen los cambios necesarios para que los residentes en la isla puedan satisfacer adecuadamente sus necesidades a partir del trabajo honesto.
Los cambios necesarios no se deben efectuar por presiones externas. Es por la demanda de los de a pie que deben realizarse. Su necesidad no es política, es humanitaria.
Si las tierras ociosas se entregaran en propiedad a los que las trabajen, como fue prometido en el programa original de la revolución, y se permitiera el mercado libre, se dejarían de invertir en la compra de alimentos en el país que nos bloquea la mayor parte de los 800 millones de dólares que se hoy se malgastan.
Con esas dos medidas, ni ebrios ante cámaras de extranjeros, ni sobrios en la intimidad de los hogares, ni en todos los lugares públicos habidos y por haber, los cubanos podrían decir que EN CUBA LO QUE HACE FALTA ES JAMA.
Se dispondría además de recursos para comprar, aún con costos adicionales, sillas de ruedas eléctricas y todo lo necesario para hacer más llevadera la vida de los cubanos: impedidos y no impedidos físico-motores.
Estas son solo dos de las medidas que los cubanos necesitan para lograr mejores niveles de vida y justicia a pesar del embargo o bloqueo, si así prefiere llamarle Joel Mayor.
Coincido con él en lo expresado al final de su artículo sobre el niño aquejado de una malformación congénita conocida como espina bífida, “…a pesar de tanto ensañamiento (…) que Raúl continúe construyéndose el mundo como le salga del corazón”
En pos de la imparcialidad solo debe añadirse una petición para que, a pesar de tanto ensañamiento de los que impiden los cambios necesarios, los cubanos puedan algún díaconstruir sus vidas como a cada quien le salga de su corazón, sin dañar los corazones de los demás.