Lucas Garve
Periodista, escritor y profesor de idiomas. está al frente de la Fundación para la Libertad de Expresión. garvecu@yahoo.com
ENTRE EL PLACER Y LA ANGUSTIA
- Por Lucas Garve
- Publicado 11/12/2009
Textos que se pueden organizar al antojo del lector, pues cada uno de ellos relata una aventura o una peripecia que giran en torno a las obsesiones de los protagonistas, el Pintor y el Mulato Chino. Ellos sirven para anudar el relato.
Fábula donde el azar, la complicidad de diferentes masculinidades, el erotismo y el chantaje, marcan acciones o se emplean para revelar espacios de un Reino donde los límites del Bien y del Mal quedan borrados a causa del tirón con que la emergencia del placer enreda a dúo la vida de los protagonistas.
Actores que se hallan envueltos por un espacio exclusivamente marcado por las urgencias. Urgencia del sexo. Urgencia de escapar de la soledad de cualquier modo. Urgencia de sobrevivir. Urgencia de librarse de las máscaras del Deseo reprimido.
Espacio sin límites definidos, exclusivamente marcado por el vaivén del azar. Lugar donde cabe lo lúdico de las relaciones masculinas, la lubricidad escondida detrás de las complicidades, el dejarse llevar por el torrente de los acontecimientos, la bisexualidad agonal implícita en el gesto de compartir el mismo lecho, la compulsión del Deseo insatisfecho y reprimido una y otra vez.
En Días Invisibles, Alberto Garrandés desarrolla una especie de baile de máscaras. Ninguno de los personajes que pueblan el texto se muestra realmente como es. A mi modo de ver, será cada lector quien identificará el lugar de cada personaje en la historia. Escondidos detrás de máscaras venecianas están sus ambiciones, sus proyectos de vida y sus insatisfacciones.
Encabezan los textos, títulos que constituyen un referente. Un aviso de por donde hay que tomar para llegar a la verdadera meta interpretación que guarda como un regalo lo que el autor quiere decirnos. Que sirven para entretejerlos con los demás, como si la complicidad del devenir de los protagonistas estuviera de acuerdo con ciertos códigos que cada título nos revela.
Esto sí, es una novela con garra. Evidentemente, obliga a leérsela sin cometer la traición de dejarla empolvarse unos días para después retomarla, luego de sacudirle el polvo como quien acaricia a un animal doméstico e inoportuno.
Ocurre esto porque nos presenta una obra con una estructura ágil, bien entramada a pesar de la complejidad del argumento, de la urdimbre de temas y subtemas, del adecuado concierto entre placer y angustia. Placer de conocer la historia que nos regala y angustia de llegar al final y no vivir un poco más las peripecias de la complicidad del sexo, las trampas del azar y la casualidad, el susto de los íntimos secretos de los días y las noches compartidas.
garvecu@yahoo.com