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LA VERDAD INDETENIBLE

Boyeros, La Habana, 17 de diciembre de 2009, (PD) La noticia recorrió en pocas horas los medios informativos de medio mundo. Varias decenas de renombradas personalidades afronorteamericanas —académicos, artistas, intelectuales y religiosos suscribieron y dieron a conocer una declaración en la que expresaban su profunda preocupación por las variadas manifestaciones de racismo que perviven en la sociedad cubana. Pidieron a las autoridades de la Isla el cese del acoso policial callejero a los afrodescendientes, principalmente jóvenes y de la represión que sufren los luchadores cívicos que luchan contra esa compleja realidad.

 

El documento, dado a conocer el día 1ro de diciembre y que se une a manifestaciones similares suscritas por destacadas personalidades afrobrasileñas y afrocaribeñas, constituye un hecho de connotación histórica. Es la primera vez que personalidades públicas afronorteamericanas —que tradicionalmente han respaldado al gobierno cubano— se pronuncian de manera explicita y agrupada con relación a un problema que arrastra nuestra sociedad por varios siglos y que en los marcos del actual régimen se ha profundizado y complicado.

 

Hay que reconocer que durante muchos años académicos, estudiosos o intelectuales norteamericanos han prestado atención a la problemática racial de la Isla, pero siempre de manera aislada y coyuntural. De hecho, varios volúmenes sobre la historia y particularidades de la presencia de descendientes africanos y las relaciones interraciales en Cuba, han sido el resultado de las investigaciones que esos estudiosos han realizado con anuencia de las autoridades políticas y académicas del país.

 

Sin embargo, el cuestionamiento y las críticas a la realidad política y social matizada por enormes carencias en cuanto a garantías y protección de los derechos humanos básicos, no había alcanzado de manera abierta y global atención. Las difíciles condiciones de existencia de la población afrodescendiente, abarcan alrededor de la mitad de la población y arrastran enormes desventajas históricas.

 

Hasta el momento, la proyección igualitarista y emancipatoria que con persistencia enarbola el alto liderazgo revolucionario en el poder, había logrado bastante éxito en esconder a la opinión pública y los observadores foráneos las consecuencias que para la sociedad cubana ha traído la continuidad de los patrones hegemónicos de una elite que cambió el ropaje y el discurso. Esta élite mantuvo su perspectiva excluyente y paternalista, lo cual ha generado un aumento de la marginación de los afrodescendientes de los espacios de poder y bienestar. Así como, ofensivas ausencias e invisibilizacion en los espacios simbólicos o mediáticos y en la imagen corporativa.

 

Al comentar un acontecimiento de tal trascendencia histórica y política no puedo pasar por alto algunos matices esenciales del tema. Esta sensibilidad y atención a un problema de tal envergadura no se hubiera alcanzado sin el esfuerzo, la entrega y la determinación de algunos cubanos que han mantenido vivo el espíritu de lucha por la igualdad racial y los derechos de los afrodescendientes cubanos aun en las etapas en que han prevalecido la ilusión y el silencio . Figuras como Juan René Betancourt, Carlos Moorealma y artífice de esta convocatoriay Walterio Carbonell, intelectuales consagrados que a lo largo de estos años han sufrido la represión, el exilio y el ostracismo por mantener su compromiso indeclinable con la búsqueda de de esos derechos negados por tantos años.

 

Mención especial merece también la destacada actriz y pedagoga Elvira Cervera quien a lo largo de sesenta años luchó sin descanso y prácticamente en solitario contra la exclusión y marginación que sufren los artistas negros en los espacios escénicos y mediáticos.

 

Cabe por otra parte llamar la atención sobre la actitud poco edificante de algunos destacados intelectuales oficialistas. Estos, con argumentos muy débiles y que siguen la saga del tradicional paternalismo excluyente, pretenden negar una realidad tan dura como palpable por el observador menos aguzado.

 

Estas personas, algunos de los cuales han sido en determinado momento víctimas de la represión y el ostracismo, se erigen como paladines del doble discurso. En espacios privados o en los cenáculos de debate cerrado y fiscalizado, han expresado su preocupación e inquietud por los mismos problemas que ahora se atreven a negar.

 

En cualquier caso el gobierno cubano puede defenderse con argumentos impresentables u ofender y calumniar a sus críticos. Puede negarse a asumir su responsabilidad histórica y moral, puede rechazar seguir el único camino factible para enfrentar este reto. Puede ignorar el debate desprejuiciado y plural a toda la sociedad. La historia reciente ha demostrado que en Cuba hay hombres y mujeres dispuestos a luchar de manera pacifica y cívica, pero firme, para lograr esa integración que es el ideal de varias generaciones de cubanos.

 

A partir de ahora esa lucha continuará con el aliciente de que la verdad una vez que ha comenzado a abrirse paso, no podrá ser ya detenida jamás.

elical2004@yahoo.es


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