Jorge Olivera Castillo
(La Habana 1961) Escritor y periodista independiente. Arrestado durante la ola depresiva de 200 y puesto en libertad a finales de 2004 mediante licencia extrapenal por motivos de salud. El gobierno se niega a dejarle salir del país. oliverajorge75@yahoo.com
DIÁLOGO CUBA-EU: ¿CIERTO O FALSO?
- Por Jorge Olivera Castillo
- Publicado 17/12/2009
Habana Vieja, La Habana, diciembre 17 de 2009 (PD) El anuncio no pasa de la mera formalidad. Ahora es en Tokio donde vuelven a resonar las campanas de la presunta disposición del régimen cubano a entablar un diálogo, serio y responsable, con las autoridades norteamericanas.
En su reciente visita al Japón, el canciller cubano Bruno Rodríguez puso en perspectiva algo que debería tomarse con no pocas reservas. En el fondo, es dudosa la voluntad de la élite insular, de entrar en un real proceso de distensión con la administración demócrata.
Aunque el canciller precisó, que “el Gobierno cubano está listo para un diálogo respetuoso a cualquier nivel con los Estados Unidos”, se hace difícil legitimar esa disponibilidad.
Como todo proceso de tal naturaleza, se requiere de una agenda previa que puntualice tanto las condiciones como los objetivos, con la finalidad de darle ciertos visos de garantía y credibilidad a las pláticas.
Es aquí donde comienzan las dudas alrededor de una determinación, regularmente anunciada, sin que por ello llegue a superar las fronteras de la retórica. El gobierno de
El tema de los derechos humanos ya lo señala como tabú. La cuestión de los presos políticos y de conciencia también integra la lista de los asuntos intocables. Con esas salvedades, ¿es lógico pensar en algún resultado que valga la pena?
Perder el tiempo mirándose las caras e intercambiando frases protocolares, es quizás parte de lo que necesitan los negociadores cubanos. A partir de este escenario obtendrían notables dividendos mediáticos, además de llenar los tanques de las expectativas para continuar vendiendo por el mundo la idea de estar en consonancia con un proceso conciliatorio, que todos coinciden será arduo y no estará exento de complicaciones
Un breve repaso por el acontecer nacional basta para convencerse de que todo marcha en pos de una continuidad aderezada con cambios cosméticos. Es decir, que la preservación de una clase enquistada en el poder es el fin de cualquier evento, ya sean estos amagos de negociación con Estados Unidos o las reformas que pasan inadvertidas entre las esperanzas de cada cubano en librarse del peso muerto de las prohibiciones y otras cadenas que la dictadura insiste en mantener a toda costa.
Emergen con fuerza los actos repudios y el abuso en las cárceles. Aumentan los condenados por el delito de peligrosidad social que permite el encarcelamiento ante la presunción de un delito a cometer en el futuro.
Por otro lado, nada de los prometidos cambios estructurales en la economía. Ningún indicio de permitirle a la sociedad, pleno o limitado acceso al ejercicio de los llamados derechos fundamentales.
Así es imposible iniciar un diálogo razonable. Es más, esos gestos marcados por la intransigencia y la brutalidad, desdicen al ministro de relaciones exteriores.
Su público preferido deben ser los ilusos que todavía no ven las rugosidades del garrote. Desde aquí puedo ofrecer un ángulo perfecto para observarlo en detalles. A los interesados les prevengo que no traigan prismáticos. Tampoco dinero. La oferta es gratis.