LOS RICOS DE RAVSBERG II
- Por Luis Cino
- Publicado 19/02/2010
Arroyo Naranjo, La Habana, febrero 18 de 2010 (PD) Fernando Ravsberg, el corresponsal de BBC Mundo en La Habana, luego de leer lo que escribieron varias personas con seudónimos en un blog para nada sospechoso de comunismo, dice estar más tranquilo porque ya no es “el único que conoce en Cuba a taxistas con buenos ingresos, a personas que ganan cientos de dólares diarios, a otros que envían dinero a sus familiares en el extranjero y a los que pasan sus vacaciones en hoteles de lujo” (Pobrecitos los cubanos II, Cartas desde Cuba, febrero 11)
¡Mire usted lo que son las cosas! Ahora que Ravsberg está más tranquilo es cuando más desasosiego siento. Pensaba que conocía bien a mi país, pero si son tantos los que conocen a tantos ricos en Cuba, no me queda más remedio que llegar a la conclusión de que no entiendo nada o vivo en un país distinto al que refieren Ravsberg y los blogueros que firman con los seudónimos Placetas, ML Matanzas, PPP357, Omivale, Glezbo y Deleste.
Desde que leí “Pobrecitos los cubanos”, colocado en su blog el 11 de junio de 2009, donde Ravsberg niega que la pobreza sea la realidad de la mayoría de la población en Cuba, afirma que el 50% de los cubanos gana ingresos en moneda dura además de su salario y que hay quienes “ganan mejores sueldos que los que se pagan en Miami”, me hice el firme propósito de conocer mejor a esa mitad de la población cubana que recibe moneda dura a manos llenas. Pero ni modo.
Será que no me codeo con el jet-set habanero, pero reitero que a la mayoría de las personas que conozco que reciben remesas del exterior (de las que el Estado cubano roba un impuesto del 20%), casi todo se le va en comprar jabón, desodorante, aceite, detergente y algo de comida. Pasa lo mismo con los que cobran estímulos en divisas en sus centros de trabajo (generalmente menos de 20 cuc, que pierden si tienen ausencias, llegadas tarde u otros incumplimientos o indisciplinas).
Pero no hay dudas. Sé que los blogueros con seudónimo que “atacan sin compasión” a Ravsberg hablan de
En lo que se refiere a Ravsberg, sé que vive en Cuba y no en otro planeta por los emocionantes percances que le ocurren a veces, como cuando hace unos días fue detenido por
No es que exija combatividad en las informaciones de Ravsberg al estilo del periódico Granma (¡dios me libre!), pero no entiendo ciertos bandazos en su blog. Parece que viene y luego que va. ¿Se habrá contagiado con José Alejandro Rodríguez, el periodista de Juventud Rebelde que lo mismo se queja de la mesaredondización de la información que rompe a llorar de nostalgia por el osito Misha y los años felices de los millones de rublos del subsidio soviético, cuando no había tantos ricos en Cuba ni falta que hacía?
No me propongo atacar “sin compasión” a Ravsberg ni mucho menos. Sólo que, aunque admiro y respeto su oficio, me parece que respecto a Cuba, a veces inexplicablemente se marea. Por ejemplo, cuando hace demasiado caso a blogueros con seudónimos. Y es una pena en un periodista tan profesional.
De cualquier modo, aunque estoy seguro no son tantos como afirma, prometo seguir mis pesquisas acerca de los ricos de Ravsberg.