Lucas Garve
Periodista, escritor y profesor de idiomas. está al frente de la Fundación para la Libertad de Expresión. garvecu@yahoo.com
FUMAR YA NO ES PLACER
- Por Lucas Garve
- Publicado 5/03/2010
No obstante en La Habana se apuesta por lo contrario y se realizan los denominados Festivales del Habano con la correspondiente feria y subasta de estuches de lujo. El viernes 26 de febrero, finalizó la XII edición, ocasión en la que lanzaron la nueva vitola nombrada Julieta y dedicada a atraer al público femenino.
Desde el año 2008, la venta mundial de puros habanos disminuyó. Eso lo admiten los directivos de Habanos S.A., una firma mixta del Estado cubano y la franco-española Altadis, perteneciente a la multinacional británica Imperial Tobaco. Según esta fuente autorizada, en el año 2008 hubo un descenso de un 3% y en el pasado 2009 la disminución en las ventas fue de un 8%, causa de las ganancias por 360 millones de dólares. Perjudican las ventas la crisis mundial que afecta a muchos productos de lujo (como son los puros habanos) y las campañas anti-tabaquismo, así como las prohibiciones de fumar en lugares públicos adoptadas en numerosos países, sobre todo europeos, donde se sitúa el mayor mercado de venta de puros habanos.
Hace una semana me invitaron a una fiesta de aniversario familiar y al entrar uno de los asistentes me señaló el lado de los fumadores cerca de las ventanas. En consecuencia, el salón de la fiesta se dividió en dos grupos, el de fumadores y el de no fumadores.
Hoy mismo en Cuba, hay muchas personas que renuncian al hábito de fumar. Aunque parezca contraproducente en este reino de la producción de puros y cigarrillos, la propaganda de salud anti-tabaco aumentó. Al tiempo, la calidad de los cigarros que los cubanos podemos adquirir en cualquier cafetería o bodega en moneda nacional (pesos cubanos no convertibles, aclaro), tienen una mala calidad escandalosa para ser una de las industrias tradicionales más reputadas por la calidad del producto.
Además, el peligro de comprar y fumar un cigarrillo “made in casa” en talleres clandestinos, conocidos por “tupamaros”, es cada vez más real. El colmo es que la última variedad de cigarros marca H. Upmann tipo Selecto, producidos por Bras-Cuba, una empresa mixta que fabrica cigarrillos bajo licencia de Habanos S.A., se vende en algunos lugares en su envase tipo box, o sea, cajetilla dura (0,75 en moneda equivalente a divisas), pero sin el sello de garantía en uno de los costados del envase. ¿Quién me asegura que no compro un cigarro fabricado fuera de la fábrica o con algún defecto de fabricación?
Cómplice de la reducción de fumadores en la isla es también el hecho de que los cigarillos con mejor calidad hay que adquirirlos a precio de CUC (Currently Unity Cuban). Mantener la fuma con calidad hace que el dinero vuele como el humo.
En cuanto a la disminución del consumo de tabaco por los cubanos, es patente. Prácticamente, los únicos que fuman tabaco en moneda nacional son consumidores mayores de edad. Entre ellos, el hábito inveterado los empuja a no abandonar la vieja costumbre de andar con un tabaco en la boca.
Sin embargo, entre los jóvenes hoy, es raro encontrar alguno que prefiera fumar tabaco en lugar de cigarillos, a pesar de que aconsejan los ancianos que el primero es menos dañino a la salud. Se une a lo anterior que la calidad de los tabacos vendidos en la red gastronómica y en las bodegas es realmente mala, si se compara con la calidad de las variedades vendidas en comercios especializados a precio equivalente a divisas.
Por todo lo relacionado, es evidente que el placer de fumar esté pasado un poco de moda y sin duda que cuesta cada vez más caro.
garvecu@yahoo.com
Fundación para la Libertad de Expresión*