Osmar Laffita Rojas
Reside en La Habana. Se ocupa de las Relaciones Internacionales del Partido Solidaridad Democrática. ramsetghandi@yahoo.com
PRENSA INQUISITORIAL
- Por Osmar Laffita Rojas
- Publicado 5/03/2010
La más reciente ha sido el ocultamiento de la muerte de Orlando Zapata Tamayo por culpa del gobierno cubano, a sabiendas de que no existió un rincón en el mundo en que no se haya dado la noticia. Pero en Cuba los medios no reflejaron la opinión expresada sobre el acontecimiento, en un gesto inusual, por el General Raúl Castro, quien se lamentó de la muerte aunque responsabilizó a Washington de lo ocurrido.
El periódico Granma del 24 de febrero publicó una información de la Academia de la Lengua de Cuba, titulada Académicos cubanos no irán a Valparaiso ante manipulación política, cuyo texto, que no está firmado por ninguno de sus directivos, está aderezado por una diatriba donde en esencia rehuyen decir la verdad, como es normal en las instituciones del gobierno. No han dicho al pueblo cubano que la causa de no concurrir al V Congreso de la Lengua, que se efectuaria en Valparaíso , Chile, es que los organizadores del evento, con todo su derecho, invitaron a la multipremiada blogguera Yoani Sánchez.
En una línea similar está el pronunciamiento, luego de un mes de silencio, del Comité Olimpico Cubano, en que su patrón-presidente Jose Ramón Fernández, obedeciente a las órdenes recibidas, comunicó que Cuba no concurria a los Juegos Centroamericanos a celebrarse en julio en Mayagüez,Puerto Rico. El asunto que no dicen los dirigentes deportivos cubanos y que es un secreto a voces, es que tienen pánico de que se produzca una fuga masiva de deportistas. Por ello han apelado a las más espurias justificaciones que ni ellos mismos se creen. La prensa oficial, de manera lacayuna, se ha ocupado de difundir la vergonza declaración.
Estos hechos testifican que la prensa oficial de Cuba está sujeta a cánones que responden a las misma reglas que estuvieron vigentes en los tribulanes del Santo Oficio de la inquisición desde la alta Edad Media hasta finales del siglo XVI, en las que todo era sometido a minucioso exámen y lo que no se atenía a los dogmas religiosos vigentes o que podian poner en duda la doctrina de la iglesia automaticamente se ordenaba su destrucción; aquellos que no se retractaban de sus herejias, terminaban achicharrados en la hoguera.
Aunque distante en el tiempo, hay mucha similtud entre el proceder de los inquisidores y el de los gobernante cubanos, que desde hace más de 50 años no han dejado de exigir estrictamente un verticalismo enfermizo, enemigo de los matices, de mira estrecha, en todo lo relacionado con su férreo control de la prensa.
Esa concepción muy propia de la escolástica tomista se manifiesta en su negativa de hacer la más minima concesión en nada que tenga que ver con el ejercio soberano de la opinión pública, para la cual con el actual gobierno cubano no hay cabida.
Blogueros, periodistas independientes o el valiente que trabaje en uno de los organos propiedad del gobierno e intente ejercer su libertad de informar, están a expensas que estos retrógrados inquisidores los puedan acusar de propalar noticias falsa y estar al servicio de una potencia extranjera, por lo cual pueden ser arrestados, condenados y llevados a la carcel, por violar lo establecido en la ley mordaza.
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