Primavera Digital

Buscar

Búsqueda avanzada

UN SOS POR CLARA

San Miguel Del Padrón, La Habana, 15 de abril de 2010, (PD) Tal vez por ser madre como ella, me impresiona tanto la situación de Clara Camacho, las injusticias médicas que ha tenido que soportar y todo lo que ha sufrido desde hace varios años en medio del más terrible desamparo.

Clara Camacho Castillo, reside en Alturas de Luyanó Moderno, municipio capitalino San Miguel del Padrón. Es madre de cuatro hijos, todos con serios problemas de salud.

Su hija, Madelin Santana Camacho, de 19 años de edad, es una adolescente obesa, con colesterol alto y antígeno positivo. Se le detectó hepatitis B durante el embarazo. Su esposo la contagió y la abandonó porque ella se negó a abortar. Madelin temió que también la hubiera contagiado con el SIDA, pero de todos modos quiso tener su hija. Hizo un embarazo con riesgo. El feto no cogía peso y ella vomitaba mucho y tenía la hemoglobina baja.

A estas alturas, sigue sin tratamiento. No se le ha dado curso a su caso en el municipio de salud. Su hija, Maura de la Caridad Santana Camacho, actualmente con nueve meses de edad, presenta asma desde los 7 meses. Tampoco tiene tratamiento. Un día, Madelin fue al Hospital La Balear, en San Miguel del Padrón, y la doctora Ana Gloria le tiró una placa a la niña, que según la doctora Arrojó, tenía problemas en los pulmones. Le mandó antibióticos, Ampicillin con prednisona, sin hacerle la prueba y la niña empezó a tener reacción alérgica y por poco se muere. A los cuatro meses le pusieron la vacuna contra la hepatitis, DPT, HIB. Desde el 9 de septiembre de 2009, no le han puesto mas vacunas porque la niña hace reacción de vómitos y de diarreas hasta deshidratarse. La delegada del Poder Popular amenaza a Madelin porque no lleva la niña al médico.

Madelin no puede darle pecho a la niña y le dieron leche maternizada por tres meses, pero no existía pediatra para renovarle la dieta de leche en todo el municipio, ya que la doctora en pediatría estaba de vacaciones. Recorrieron varios municipios de La Habana para poder conseguir la leche.

Si a Madelín le hubiesen puesto la Gamma hubiera podido amamantar a la niña, pero para sacarla del hospital hubo que ponerle suero de dextrosa. La atención en el parto de Madelin en el hospital Hijas de Galicia, del municipio 10 de Octubre, fue pésima. Los análisis se le hicieron a los 6 meses y todavía está en espera del resultado por la posta médica.

La otra hija menor de Clara, se llama María Carla Ramos Camacho, y tiene siete años de edad. Nació bien, pero a los tres meses hizo disminución del tono del llanto y el apetito. La madre acudió a varios especialistas en La Balear, el Neurológico del Vedado, pero no encontró solución a los problemas de la niña. La madre, según los médicos, estaba loca.

Clara, preocupada por la niña, no desistió y fue a ver a una doctora llamada Tania a su casa. La doctora Tania demostró interés, le diagnosticó falta de aire y la remitió a La Balear. La doctora que la recibió le dijo que no tenia nada. Ante la insistencia de la madre, la doctora le indicó una placa para convencerla de que la niña se encontraba bien. Al ver la placa se alarmó y sin decir nada a la madre, fue personalmente adonde estaba el técnico de rayos x y ordenó repetir la placa.

La niña tuvo que ser ingresada en terapia intensiva con cámara de oxigeno y atención por cardiología. El doctor Teofilo le puso tratamiento y remitió a Carla para que le hicieran un electrocardiograma, con mal pronóstico. A los siete días la pasaron para la sala, pero luego de cinco días en la sala, por la mala higiene del lugar, Clara temió que la niña se pudiera contagiar con alguna bacteria y se la llevó del hospital.

Fueron a parar al Hospital Pediátrico William Soler, pero no la quisieron atender. Clara advirtió que no se iba para su casa sino para la Plaza de la Revolución. Entonces los médicos se asustaron y la ingresaron, luego que estuvo en un pasillo con su hija enferma hasta la madrugada. La niña no pudo tomar leche hasta que la atendió el pediatra a la mañana siguiente.

Estuvo 19 días con tratamiento intensivo. Cuando le dieron el alta, encargaron a un médico de su municipio para que atendiera el caso. Pero casi nunca se encontraba presente cuando se le necesitaba.

Tampoco había farmacias en el municipio para rebajar por gramos los medicamentos, por lo que tenía Clara que acudir a La Balear para pedir de favor en el hospital que se los rebajaran. Así estuvo Clara hasta que aprendió por un médico que la enseñó a rebajarlos. En la actualidad este proceso lo hace ella en su casa.

Varias veces han ido inspectores a ver las condiciones en que viven Clara, sus hijas y su nieta. No tienen ayuda de ningún tipo. Clara no puede trabajar ya que la niña tiene balón de oxigeno. No le dan medicamentos gratuitos ya que según la doctora Liliana, directora del Policlinico Bernardo Posee, ella vendía las medicinas de sus hijas “porque eran muchas”. Clara tiene una chequera de 275.00 pesos en moneda nacional. Con ese dinero tiene que arreglárselas para mantener cuatro persona enfermas, pagar la electricidad y comprar la comida.

Comentarios




Enviar comentarios:
Nombre* *: Correo-e (privado) *: Sitio:
Por favor escriba en la casilla de más abajo los caracteres del Código de seguridad. De este modo nos ayudará a prevenir envios automáticos involuntarios.
Còdigo de seguridad: img