Hildebrando Chaviano Montes
Abogado, encargado de Relaciones Públicas del Movimiento de integración racial Juan Alberto Gómez. Miembro de la Corriente Agramonista de Abogados Independientes. hildebrando.chaviano@yahoo.com http://hchaviano5.blogspot,com http://www.twitter.com/@hildebrandoch
VOTACIÓN SILENCIOSA
- Por Hildebrando Chaviano Montes
- Publicado 7/05/2010
Después de esto ¿aumentarán los productos de la canasta básica? ¿Se verán abarrotados de alimentos los mercados agropecuarios? ¿Desaparecerá definitivamente el marabú de nuestros campos? ¿Aumentará la productividad en nuestro país? ¿Nuestras calles estarán ahora más limpias y con personas mejor educadas? ¿Dejarán de verse los limosneros pedir a los que pasan y buscar alimentos en los tanques de basura? ¿Es que un gobierno tan fuerte y con tanto apoyo del pueblo le permitirá a las Damas de Blanco salir en manifestación silenciosa por la liberación de sus seres queridos, o mejor aún, liberará a los más de doscientos prisioneros políticos que se pudren en nuestras cárceles?

No creo que nada de esto ocurra. El régimen se sabe débil e incapaz de resolver ni siquiera a medias la infinidad de problemas que se le han acumulado en más de medio siglo de caprichos, disparates e infamias. La senilidad los hace hoy más incapaces que nunca para afrontar la profundización de la crisis interna que nos azota. La respuesta será más represión contra todo lo que pueda parecer disidencia aunque venga de sus propias filas, más desabastecimiento del mercado, más desempleo y pérdida de las supuestas conquistas del socialismo, que no fueron más que un espejismo producido gracias a la ayuda interesada de la desaparecida URSS.
Este mismo pueblo que votó y desfiló es el que mantiene una huelga silenciosa de brazos caídos, el mismo que a la primera oportunidad se va del país por cualquier medio a su alcance, el que roba (perdón,” lucha”) para subsistir y lo justifica para no tener de que avergonzarse, el que se queja de los dirigentes y dice que los delegados del Poder Popular no resuelven ningún problema.
Pero como ese pueblo se ha visto obligado a tener una doble moral, vota en unas supuestas elecciones, inútiles y falsas, y asiste a un desfile del que sale cansado, hastiado y asqueado, del gobierno y lo que es peor, de si mismo.
Foto: Marcelo López