UN REINO DE VERDADEROS HOMBRES
- Por Pr Manuel Morejón Soler
- Publicado 14/05/2010
“1 Habrá un rey que reinará con rectitud y gobernantes que gobernarán con justicia.
2 Cada uno de ellos será refugio contra el viento y protección contra la tempestad, como canales de riego en tierra seca, como la sombra de una gran roca en el desierto.
3 Tendrán los ojos bien abiertos y estarán dispuestos a escuchar con atención.
4 No actuarán con precipitación sino con prudencia y dirán las cosas con toda claridad. 5 La gente no llamará noble al canalla ni tratará al pícaro como persona de importancia, 6 porque el canalla habla como canalla y en su mente hace planes malvados, busca cometer el crimen y habla mentiras contra el Señor; deja ir con las manos vacías al hambriento y no da de beber al que tiene sed.
7 El que es pícaro se vale de artimañas y trama cosas infames, perjudica con mentiras a los pobres y al necesitado que pide justicia.
8 En cambio, el que es noble tiene planes nobles y en esos planes se mantiene firme.”
Esta profecía sobre el rey que viene describe el reinado mundial de Cristo, cuyo mayor triunfo es el florecimiento de sus propias cualidades y en el carácter de sus funcionarios. De los versos 1 al 5, se habla en futuro. Del verso 6 al 8 se escribe en presente.
Hay castas que usan el poder no como verdaderos hombres sino como canallas, en contra del Señor y de las capas más infortunadas del pueblo. También hay gente que usa las facultades de que dispone para tramar infamias que perjudican a los necesitados y que encuentran aptitudes, sobre todas las cosas, para su bienestar egoísta. Con su ficción, que pretende esconder la corrupción y el vicio, han desalojado la verdad.
Jesucristo no reconoce títulos y cada cual será juzgado por sus hechos. ¿Dónde se ocultarán? ¿Acaso podrán huir de su propia conciencia? Ni a Dios ni a ellos mismos pueden engañar.
Escribió José Martí: “Todo poder amplia y prolongadamente ejercido, degenera en casta. Con la casta, vienen los intereses, las altas posiciones, los miedos de perderlas, las intrigas para sostenerlas.”