Osmar Laffita Rojas
Reside en La Habana. Se ocupa de las Relaciones Internacionales del Partido Solidaridad Democrática. ramsetghandi@yahoo.com
REPÚBLICA O REVOLUCIÓN
- Por Osmar Laffita Rojas
- Publicado 13/08/2010
Capdevila, La Habana, 12 de agosto de 2010 (PD) Los gobernantes cubanos, cuando se exceden en sus reiteradas tropelías, con el fin de resguardarse de las críticas que tales arbitrariedades provocan lo primero que hacen es decir que se ataca a la revolución, involucran a sujetos que ellos saben que nada tienen que ver con las acusaciones que les hacen, y se presentan ante el desinformado pueblo cubano como inocentes.
Ese trabajo sucio lo realiza la prensa oficial con sus informaciones tergiversadas y manipuladas para que el gobierno salga lo mejor parado posible.
Los gobernantes cubanos tratan de situar al pueblo y a su neblinosa revolución en el centro del asunto, mientras ellos se diluyen en toda esa fabricada confusión y juego de palabras, en que no aparecen por ningúna parte como responsables de la infinidad de errores y desaciertos que ocurren en Cuba.
Como fórmula ingeniosa para escapar a las críticas, han desarrollado la habilidad de metamorfosearse en el fantasma que ellos llaman revolución.
Los longevos gobernantes cubanos ven la vigente Constitución de
Esto les permite actuar a su antojo y disponer de los recursos de la nación sin rendir cuentas a nadie. Por ejemplo, continúa pendiente explicar en qué paró la silenciada “Batalla de Ideas”, que por los gastos que originó, hipotecó la economía del país.
Ahora resulta que los inquilinos del bunker, concientes de que se acerca su final, se aferran a una revolución inexistente, y para no someterse a escrutinio alguno, han levantado fuera de contexto la destartalada tribuna de su aquelarre revolucionario, desconociendo el artículo 3 de la carta magna, que entre otras cosas plantea: “En