CON MÁS PENAS QUE GLORIAS
- Por Amarilis C Rey
- Publicado 26/08/2010
- Sociedad
- No valorado
Amarilis C Rey
Periodista independiente. amarilisrey@yahoo.com
Ver todo los articulos de Amarilis C ReyManagua, La Habana, agosto 26 de 2010 (PD) La Federación de Mujeres Cubanas (FMC) este 23 de agosto llegó al quincuagésimo aniversario de su creación. La propaganda gubernamental, con todos los medios a su disposición, dio realce a la fecha con varios spot publicitarios. Y como siempre pasa en Cuba, ante las cámaras oficialistas, todo es casi perfecto. Pero en la base, donde sobreviven los pequeños núcleos que conforman esta “organización no gubernamental”, como ahora la llama el gobierno, la situación es otra.
Ibis hace más de veinte años que es federada. Pertenece a una delegación en el poblado en que vive. Es la encargada de cobrar la cotización a sus compañeras.
Ella opina acerca de la conmemoración: “Ese día pasa para muchas de nosotras con más penas que glorias. No te digo que en otros lugares se haga algún tipo de actividad, para celebrar la fecha; pero aquí en nuestra delegación, y en otras que yo conozco, no se hace nada”, comenta.
Pero rápido, aclara con picardía: “Oye, pero no vayas a poner mi nombre completo ahí, que con la cantidad de gente que va a quedar sin empleo, ahora me hacen talco y me botan de mi trabajo. Es que –enfatiza- nadie tiene embullo para nada. Salgo a recorrer casa por casa de las federadas y les pido que aporten algo para hacer un motivito, y a lo mejor hay cinco o seis que ayudan con algún dinero, pero el resto no puede”.
¿Qué ocurre entonces con el aporte mensual de la cotización, no tienen un fondo destinado para la celebración de este la fecha?
Ante la inesperada pregunta, Ivis abre muchos sus ojos y reflexiona muy despacio: “No, yo no sé para donde va ese dinero. Nunca me había puesto a pensar en eso. El caso es que todo lo entrego, aquí no tenemos ningún fondo para nada. Y luego a la hora de la actividad quieren participar todas y comer y tomar de lo que se prepare y uno se busca problemas por gusto y yo no estoy para eso. Es que hay mucha necesidad y la gente donde quiera que haya algo de comer ahí está. Eso hay que entenderlo. Llevo varios años en esta tarea de las finanzas y siempre es la misma cosa, cuando llega esta fecha, no hay nada.”
Hace muchos años, las sedes de esta organización que existían en los barrios y poblados desaparecieron. En ellas se agrupaban las diferentes delegaciones que la conformaban. En la actualidad solo existen las sedes a nivel municipal, provincial y nacional.
Gilda Morales, anciana de 90 años, y que fuera la primera presidenta de esa organización en la localidad de Managua, en Ciudad Habana, recuerda como se festejaba esta fecha en los primeros años de creada la FMC.
“Siempre nos reuníamos en nuestra sede y algo se hacía. Por aquella época nos enfrentábamos a muchos peligros. Pero había un fervor patriótico muy grande e ilusión. Y una esperanza tremenda en el futuro.”
Después de tener muchas funciones, la entonces sede de la FMC del mencionado lugar, hoy es un local arrendado por el gobierno a dos mujeres, federadas, que se dedican a la peluquería. Cada una paga a la Oficina Recaudadora de Impuesto 1200 pesos mensuales para poder realizar esa labor.
En conmemoración de la efemérides, hubo una velada político-cultural en la Sala Universal de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), situada cerca de las sedes del Consejo de Estado y del Partido Comunista, donde se rindió homenaje a Vilma Espín de Castro, quien continúa siendo la presidenta vitalicia de esa organización femenina después de varios años de su fallecimiento.
En los primeros momentos, la FMC fue una organización que aglutinó a la gran mayoría de las mujeres cubanas decididas a trabajar en la construcción de un mañana mejor para sus hijos. Hoy a cinco decenios, la oscuridad es abarcadora, y no hay forma de que las mujeres podamos ver, fuera de la propaganda, siquiera un rayo de luz de ese amanecer.
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