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¿POR QUÉ DESAPARECIÓ LA URSS?

San Miguel del Padrón, La Habana, octubre 22 de 2009 (PD) ¿Por qué desapareció la Unión Soviética? Parece una pregunta tonta, pero, como dirían los masones, les propongo la pregunta desde otro ángulo.

El Instituto de Filosofía de la Academia de Ciencias de la URSS editó una voluminosa obra cuyo redactor general fue F. V. Konstantinov, que fue publicado en Cuba por la Editora Política en 1964 y traducido por Adolfo Sánchez Vázquez y Wenceslao Roces. Este libro dogmatizó durante muchos años el estudio en las universidades y se convirtió en una Biblia para filósofos y estudiantes en lo tocante a la Doctrina Marxista-Leninista.

El autor hace una crítica a la religión centrándose en un pasaje clave de la Biblia Cristiana y cito (página 633): “La leyenda bíblica nos dice que el primer pecado que cometió el hombre consistió en comer del árbol prohibido del fruto del conocimiento; su primer pecado fue empezar a pensar. De este modo el hombre violó la voluntad de Dios”.

Primero, la frase bíblica está incompleta, falta “el bien y el mal”, ya que el árbol bíblico es el del conocimiento del bien y del mal. No creo que la omisión sea un simple olvido, o digamos, error. La ilación que viene después justifica la ausencia de la frase ya que pretende hacernos ver que Dios no quiere que el hombre piense.

Lo que dice en Génesis (2:16 y 17) es: “Y mandó Jehová Dios al hombre diciendo: de todo árbol del huerto podrás comer, más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”.

El libro, según el prólogo creado por un colectivo de autores, fue discutido ampliamente en la Unión Soviética y en la Academia de Ciencias de aquella nación. Entonces, ¿cómo fue posible esta pifia?

No es simple. Primero: no hacen una cita bíblica, sino una versión de una historia narrada en la Biblia. Segundo: retiran la parte que necesitan para lograr la inferencia deseada. Y tercero: hacen un segundo corolario basándose en lo anterior, concluyendo que así se violó la voluntad de Dios y que esta era la prohibición hacia el conocimiento a través del pensamiento. Este es el basamento para irradiar la idea de que “la religión es el opio de los pueblos”.

Dios, nosotros lo sabemos, necesita que pensemos. La forma fundamental de la comunicación y revelación divina es posible solo en la oración, como forma del pensamiento humano. Si el hombre no piensa, Dios no se revela. El ataque fue intencional, los que manejaron la palabra de Jehová en ese texto lo hicieron hacia el corazón mismo de la doctrina del Señor. Se les olvidó que YHWH es el primero y el último, principio y final. Génesis y Apocalipsis son los libros más importantes y reveladores de las Escrituras en este asunto.

Dice en Apocalipsis (22:18-19): “A todo el que escuche las palabras del mensaje profético de este libro, le advierto esto: Si alguno le añade algo, Dios le añadirá las plagas descritas en este libro. Y si alguno quita palabras de este libro de profecías, Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa descritos en este libro”.

¿La URSS desapareció por vedarle una frase a la palabra de Jehová? Sí, su palabra siempre se cumple, sus reglas y mandatos son lumbreras y no castiga al que de corazón yerra al leer en un estrado, sino al que de intención pretende cambiar su mensaje para beneficio y conveniencia.