Osmar Laffita Rojas
Reside en La Habana. Se ocupa de las Relaciones Internacionales del Partido Solidaridad Democrática. ramsetghandi@yahoo.com
EL RACISMO CORRIENTE (II)
- Por Osmar Laffita Rojas
- Publicado 17/12/2009
Capdevila,
Paralelamente a esta comisión, a mediados de abril se constituyó
Tanto
El inadecuado tratamiento del problema negro por parte del gobierno cubano lo ha conducido a un callejón sin salida. Sería absurdo y una vergüenza en estos momentos que la solución fuera una “Acción Afirmativa”, debido a la alta proporción de negros y mestizos en la población cubana.
El asunto se ha complicado en estos últimos días, debido a que por la iniciativa y el fuerte cabildeo del escritor cubano exiliado en Brasil, Carlos Moore, que ha criticado por años la discriminación racial reinante en Cuba, logró que 60 prominentes intelectuales y lideres afro-americanos, entre los que se encuentran directores y actores de cine, profesores universitarios, pastores, exlegisladores, politólogos, hombres y mujeres de la ciencia y el arte, hayan hecho pública una declaración de cuatro páginas en que exigen al gobierno de Raúl Castro poner fin a su insensible desprecio por los ciudadanos negros.
El documento es claro cuando afirma: “No podemos quedarnos callados ante el aumento de las violaciones de los derechos civiles y humanos de los activistas en Cuba que tienen el valor de alzar sus voces contra el sistema racial de la isla. Estos defensores aislados y valerosos del derecho de los negros han sido objeto de la violencia y de la intimidación”.
Los firmantes de la declaración precisaron que: “ellos siempre han tomado partido por el régimen cubano y condenado las políticas de Estados Unidos que tienen el objetivo explicito de derrocar al gobierno cubano”.
Los afro-americanos aclaran que si bien apoyan el derecho de Cuba a su soberanía, no admiten que la “población negra, en la mayoría de los casos sea tratada con desprecio en el reclamo de sus derechos como ciudadanos, siendo en estos momentos el segmento más marginado de la población de la isla”. La declaración deja totalmente definido que “el racismo en Cuba, como en cualquier parte del mundo, es inaceptable y debe ser enfrentado”.
Tal parece que este diplomático lleva mucho tiempo en la capital de los Estados Unidos y cuando visita
Son precisamente los funcionarios como Alberto González los más serviles e idóneos que el gobierno cubano busca para que lo representen en el exterior. En el fondo, son defensores del racismo corriente que hoy cobra cada día más fuerza en Cuba.
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